EE.UU. Éxito del transbordador militar X-37B y fracaso del HTV-2

Foto del x37b del año 2003,cuando aún era un proyecto de la Nasa. www.Nasa.gov

El ensayo realizado en la madrugada del día 23 al 24 de abril del nuevo vehículo militar secreto HTV-2 de la agencia DARPA (vehiculo hipersónico estratosférico del cuál se decía que podría cruzar el pacífico en menos de 2 horas),  fracasó  tras separarse el cohete MINOTAUR IV LITE en el que se lanzó , y perderse el contacto por satélite.  Un fracaso que contrasta con el éxito del lanzamiento del X-37b , transbordador  espacial robotizado sin tripulación y de pequeño tamaño que ha sido puesto en orbita para realizar experimentos científicos secretos.

El x-37b, que es un proyecto original de la Nasa adoptado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos , no está tripulado y posee un sistema de energía solar que le permitiría permanecer en órbita hasta nueve meses.

Dicho artefacto, reutilizable, fué lanzado el pasado día 23 de Abril de 2010, usando un cohete de grandes proporciones(Atlas V) , desde Cabo Cañaveral por parte de la Fuerza aérea, iniciando la primera misión “secreta” con un transbordador robotizado en el que se han invertido años de trabajo y una inmensa fortuna. Tiene una masa de 5000 kg y unas dimensiones de casi 9 metros de largo x  4’5 metros de ancho.

Y hasta aquí,junto con alguna foto, es casi todo lo que se sabe oficialmente.

La carga del transbordador es un secreto.


La nave, según explicaciones de la fuerza aérea  está destinada a probar nueva tecnología y componentes para satélites militares para el pentágono, usando la nave como un laboratorio robotizado en órbita. Fabricado por Boeing, fué un proyecto iniciado por la NASA en 1999, pero pasó a jurisdición militar y como tal, a proyecto secreto.De lo poco que más que sabe podemos destacar que la nave, teledirigida, funciona gracias  una tecnología solar especial, fruto de una combinación de células solares y baterías de ión-litio de última generación.

Apodado “baby-shuttle”,  tras terminar la misión, regresará a la base militar de Vandenberg, California, donde aterrizará como un transbordador normal en una fecha secreta indeterminada para los medios de comunicación, y que en teoría no debería sobrepasar los 9 meses. Se tiene previsto un segundo lanzamiento, para testear en cuantos días son capaces de volver a colocar en órbita el  vehículo.

Uno de los objetivos claros del proyecto es probar la tecnología del X-37B para en un futuro cercano, reemplazar al tecnología de lanzamiento de los viejos Shuttles de la Nasa, que requiere de grandes preparativos a diferencia de este  x-37b. Respecto a otros objetivos, quizás nunca los sepamos, además el ingenio estadounidense esta provisto de un sistema de autodestrucción  que en cualquier momento podría ser accionado desde la base de seguimiento del proyecto en Colorado Springs, preservando los datos que serían enviados a la base.

El pentágono no descarta la adquisición de otra unidad de este transbordador para el año que viene.

A partir de aquí la imaginación y especulación sobre los usos de todo tipo que EE.UU le dará a este artefacto , o sobre los experimentos que desarollará en órbita se  han disparado, hasta el punto en que la fuerza aérea ha tenido que desmentir una de las especulaciones que señalaban a su uso como armamento o como futura unidad para una flotilla espacial de guerra.

Vigilancia  del espacio, pruebas de armas, exploración espacial, misiones de inteligencia… Las más diversas teorías se disparan para intentar adivinar los intereses de Estados Unidos en éste artefacto.
De momento lo único que parece claro es que EE.UU una vez más se empieza a adelantar en el desarrollo de tecnología espacial. ¿Lo hará también dentro de poco China?
Fotografías : Wikimedia
Nasa.gov
A lomos de un gigantesco cohete Atlas V, la Fuerza Aérea de Estados Unidos lanzó anoche desde Cabo Cañaveral la primera misión secreta de su propio trasbordador robotizado, en el que se han invertido una fortuna no reconocida y años de intenso trabajo. El ingenio reusable, bautizado con el código X-37B pero apodado el “baby-shuttle”, mide casi nueve metros de largo, tiene una envergadura de 4,5 metros y pesa 5.000 kilos. Además, dispone de una autonomía de nueve meses de navegación continuada.

Más allá de esos detalles básicos, no se sabe mucho más. Secretismo que ha disparado las especulaciones en torno a que el X-37B constituya un paso adelante hacia la controversial militarización del espacio. Con posibles aplicaciones de espionaje, recolocación de satélites o incluso bombardeo de remotos objetivos. Todo dentro de una acelerada evolución de tecnología castrense en la que Estados Unidos ha acumulado una ventaja considerable en lo relacionado con aviación robotizada.

El misterio del «baby shuttle»

Imagen del lanzamiento / EPA
La carga, un secretoDe acuerdo a las difusas explicaciones facilitadas por la Fuerza Aérea de Estados Unidos, este vehículo reusable está diseñado en principio como un “laboratorio orbital” para poner a prueba nueva tecnología y componentes antes de su incorporación a la flota de satélites utilizada por el Pentágono. Fabricado por Boeing, el trasbordador robotizado comenzó como un proyecto de la NASA en 1999, pero eventualmente pasó a la jurisdicción militar.

Cuando termine su primera singladura, el “baby-shuttle” es esperado de vuelta en la base militar de Vandenberg, California. Pero los responsables de la misión se han negado tan si quiera a confirmar la fecha de regreso. Y por supuesto no han ofrecido detalle alguno sobre la carga a bordo del vehículo, qué tipo de experimentos están programados o cuantos cientos millones de dólares se han invertido en su desarrollo.

El misterio del «baby shuttle»

Imagen hecha por ordenador del pequeño trasbordador / EFE
Se sabe que una vez en órbita, este trasbordador espacial tele-dirigido funciona gracias a una combinación de células solares y sofisticadas baterías recargables de litio-ion. La Fuera Aérea tiene previsto un segundo lanzamiento, con el objetivo de comprobar en cuantos días son capaces de volver a colocar en órbita el mismo vehículo. Entre aspiraciones de conseguir una especie de avión espacial susceptible de ser utilizado de nuevo sin grandes preparativos a diferencia de los envejecidos “shuttle” de la NASA, de próxima jubilación.
El Comando Espacial de la Fuerza Aérea, con base en Colorado Springs, será el encargado de seguir la pista a la actual misión en curso. Si algo va mal, el ingenio cuenta con un mecanismo de auto-destrucción. Y si esta primera singladura termina bien, el Pentágono contempla la adquisición de un segundo X-37B para el año que viene.
Héctor Montoya

Héctor Montoya

Codirector de Planeta Incógnito en Planeta Incógnito
Diseñador Gráfico y Web, Héctor es probablemente el miembro más "cientificista" del grupo si no lo es ya de por sí Planeta Incógnito.
Acostumbrado a la búsqueda de documentación le encantan los enigmas científicos como podréis leer en muchos de sus artículos aí como en el programa de Radio
Héctor Montoya

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