La Conspiración del Azúcar: La industria sobornó a científicos de Harvard

Según unos documentos que han salido recientemente a la luz, la industria azucarera habría pagado a científicos estadounidenses de la Universidad de Harvard, en los años 60, para disimular la relación entre el azúcar y las enfermedades cardíacas y trasladar la culpa de éstas hacia las grasas saturadas.

elengayodelaindustria

La investigación actual sobre la Conspiración del azúcar en los 60

Hoy en día, para cualquier médico o nutricionista, es evidente que (como muchos otros productos) el azúcar en altas dosis es perjudicial para el organismo, pero hace unas décadas esto no era publicamente tan conocido y había incluso numerosos estudios que lo contradecían.

Captura del Paper en PDF de la Investigación
Captura del Paper en PDF de la Investigación

Si ya desde hace años había sospechas de la influencia de la industria azucarera (al igual que de muchas otras) en la manipulación de informes de cara a la opinión pública, hace unos días un nuevo estudio ha evidenciado la implicación de cierta Fundación de Investigación (hoy Asociación del Azúcar) en la elaboración de informes científicos durante los años 60 y 70, con el objetivo de dejar en buen lugar a la Sacarosa.

El contenido de los documentos descubiertos se detalla en una investigación realizada por varios científicos de la Universidad de California que fue publicada online este pasado 12 de Septiembre en la sección de Medicina Interna de la revista de Medicina Científica JAMA.

Según podemos leer en el estudio, la Fundación para la Investigación del Azúcar patrocinó su primer proyecto de investigación sobre las enfermedades coronarias en 1965, trabajo que fue publicado en el New England Journal of Medicine y que señalaba a la grasa y al colesterol como las causas principales de las enfermedades coronarias, minimizando la evidencia del consumo de sacarosa como un factor de riesgo.

Los documentos hallados por estos investigadores mostrarían como, para dicho estudio sobre el azúcar, las grasas y las enfermedades del corazón, la entonces Fundación de Investigación del Azúcar (hoy simplemente Asociación del Azúcar), habría pagado a tres científicos de la Universidad de Harvard $6.500 dólares de la época (el equivalente a lo que supondrían hoy unos $49.000) para la realización de ese estudio, sin haber sido nunca revelado hasta esta semana.  

Hoy, junto con otros hallazgos de los investigadores de este estudio (principalmente Cristin E. Kearns, Laura A. Schmidt y Stanton A. Glantz), se apunta a que dicha industria patrocinó un intenso programa de investigación entre los años 60 y 70 con el objetivo de causar dudas acerca de los peligros de la sacarosa en la dieta mientras se promovía, simultáneamente, la idea de que las grasas eran las principales (y casi únicas) culpables de las enfermedades coronarias.

Terminan su resumen (abstract) sugiriendo que se considere dar menos peso a los estudios financiados por la industria alimentaria así como aquellos estudios que minimicen los efectos del azúcar en biomarcadores relacionados con las enfermedades coronarias y el desarrollo de otras enfermedades.

El paper publicado con el estudio actual se basó en miles de páginas de correspondencia y otros documentos que Cristin E. Kearns descubrió en los archivos de la universidades de Harvard, Illinois y otras bibliotecas estadounidenses.

gominolasRepercusiones en la actualidad

Hoy en día ni los científicos de Harvard supuestamente pagados en los años 60 ni los ejecutivos del azúcar de entonces siguen vivos y es muy posible que las repercusiones legales de la investigación sean nulas, pero aún así, la investigación de los científicos de California no hace sino poner de manifiesto que aquella duda popular (casi al borde de la leyenda) sobre la intrusión de los intereses comerciales en diversos estudios científicos es, en ocasiones, más que razonable.

El año pasado, sin ir más lejos, el New York Times reveló que la marca Coca Cola, el mayor productor mundial de bebidas azucaradas, habría proporcionado millones de dólares en fondos a investigadores que habrían tratado de restar importancia a la relación de estas bebidas con la obesidad.

Los Implicados en el estudio de 1964

Los Doctores Mark Hegsted, Frederick J. Stare y Robert B.McGandy

 

dietaryUno de los científicos señalados por la investigación es el Dr. Mark Hegsted, que llegó a convertirse en el Administrador de Nutrición Humana del Departamento de Agricultura Estadounidense entre 1982 y 1984 y falleció el pasado año 2009 a los 95 años de edad con cerca de 400 publicaciones científicas a sus espaldas. Habría sido el “padre” de la publicación gubernamental de 1977 “Metas dietéticas para los Estados Unidos” realizado por los miembros del comité de nutrición y necesidades humanas del Senado de los Estados Unidos.

Otro de los implicados habría sido el controvertido Dr. Frederick J. Stare,  fundador del Departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard, departamento que lideró hasta su retiro en 1973.

Las publicaciones del Dr. Stare han estado desde hace años en el punto de mira del debate debido a la financiación del lobby alimentario.

Fotomontaje de la revista estudiantil de Harvard , The Present Illness
Fotomontaje de la revista estudiantil de Harvard , The Present Illness

En la edición de Enero/Febrero de 1973, la publicación estudiantil de medicina de Harvard “La enfermedad actual” Present Illness, incluía un diagrama de las conexiones de Stare con la industria en un artículo firmado por Larry Berger con el título “¡CUIDADO! HARVARD PUEDE SER PELIGROSO PARA TU SALUD”.

Dicha publicación afirmaba además que el Departamento de Nutrición de Harvard habría recibido regalos de General Foods, Nestlé, la entonces Fundación del Azúcar, Kellogg’s y Nabisco.  En su autobiografía, según podemos leer en un artículo de John. L. Hess, se corroboraría que habría recibido una beca y varias subvenciones de General Foods.

Stare también co-fundó y presidió el panel directivo del Consejo Americano de Ciencia y Salud. En 1980, durante su mandato como presidente, el Dr. Stare habría buscado financiación de la tabacalera estadounidense Philip Morris para actividades del Consejo.

El otro implicado sería Dr. Robert B. McGandy, responsable del Departamento de Fisiología de la Escuela Médica de Harvard, que aparte de los estudios junto a Stare y Hegsted realizó interesantes investigaciones acerca de la inducción de Cancer en ratones mediante la exposición a Polonio 210.

¿Pero quién les “contrató”?

Los documentos muestran que en 1964, John Hickson, un alto ejecutivo de la industria azucarera, charló con otros colegas de su industria para tratar de influir en la opinión pública acerca del azúcar a través de sus propias investigaciones y programas de información.

Habría sido a partir de ese momento cuando los estudios científicos habrían comenzado a apuntar a la relación entre las dietas de alto contenido en azúcar y las altas tasas de enfermedades del corazón.  Al mismo tiempo, otros científicos como el fisiólogo de Minnesota Ancel Keys estaban investigando una teoría que apuntaba a la grasa y el colesterol como los principales peligros para las enfermedades cardíacas.

El Plan estaba claro, aprovechando la teoría  que investigaba Ancel Keys, había que intentar afianzarla en la opinión publica desbancando cualquier idea de que el azúcar podía ser igualmente perjudicial.

EL PROCESO

Y así fue como en 1965, busco a tres científicos y les pago el dinero antes mencionado dejando claro que quería un resultado a favor del azúcar en sus publiaciones científicas.

El Dr. Hegsted habría escrito a los ejecutivos del azúcar las sigiuiente frase:  “Somos muy conscientes de su interés particular y cubriremos esto tan bien como podamos.”

Mientras trabajaban en su “opinión”, los investigadores de la Universidad de Harvard compartían y discutían los primeros borradores con el Sr. Hickson, quien respondió que estaba satisfecho con lo que estaban escribiendo.

Los científicos de Harvard habían catalogado los datos sobre el papel del azúcar en las enfermedades cardiovasculares como débiles y dado mucho más crédito a los datos que implicaban a las grasas saturadas. “Les aseguro esto es exactamente lo que teníamos en mente, y esperamos su aparición en la prensa”, escribió Hickson.

Tras la publicación de la investigación en la prensa, el debate sobre el azúcar y las enfermedades del corazón se calmó, mientras que las dietas bajas en grasas se fueron gananando el respaldo de muchas autoridades de salud.

OTRAS OPINIONES

Dr. Walter Willet. Fotografía de la Universidad de Harvard
Dr. Walter Willet. Fotografía de la Universidad de Harvard

Según podemos leer en el New York Times, el Dr. Walter Willett, actual presidente del Departamento de nutrición de la Facultad TH Chan de Salud Pública de Harvard, (y profesor de Medicina en la Escuela Médica de Harvard) advirtió que las normas académicas de conflicto de intereses habían cambiado significativamente desde la década de 1960, pero que el papel de la industria no ha sido sino un recordatorio de “por qué la investigación debe ser financiada con el apoyo de fondos públicos en lugar de depender de la financiación privada”.

El Dr. Willett afirmo que los investigadores tenían datos limitados para evaluar los riesgos relativos de azúcar y grasa en aquel entonces. “Hoy en día continua Willet, con los datos que tenemos hemos demostrado que los carbohidratos refinados y especialmente las bebidas azucaradas son factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, pero el tipo de grasa consumido en la dieta también es muy imporante”.

Estudios Anteriores de la Fundación para la Investigación del Azúcar

newyorkfundationLo cierto es que, aparte de lo publicado referente a las investigaciones financiadas a partir de 1964, sin tener que rebuscar mucho en las publicaciones de dicha fundación (que podemos encontrar publicadas gratuitamente en internet gracias entre otros a Google y la Universidad de Cornwell) nos topamos pronto con otros documentos con curiosas afirmaciones acerca del azúcar.

Entre ellas, en un documento publicado en Enero de 1960 por la propia fundación, SUGAR RESEARCH 1943 -1959, encontramos fragmentos de textos  como el estudio de la científico estadounidense Pauline Gracia Beery Mack en el que apunta que los niños que reciben una alimentación calórica superior en forma de azúcar tienen un desarrollo óseo notablemente mejor, mayor resistencia a la fatiga y menos progresión de las caries dentales.

También encontramos un curioso extracto titulado “Azúcar en la prevención de la Trombosis” en la que el Dr. Jerome M. Waldron de la Temple University School of Medicine de Philadelphia que mientras que la grasa acelera la coagulación de la sangre, el azúcar la retrasa y que por tanto, los cambios degenerativos en las arterias de los diabéticos estarían asociados con dietas altas en grasas.  

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afirmaciones

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En Conclusión

No es la primera vez, ni será la última, en que se alzan voces crítica contra posibles conspiraciones de la Industria en perjuicio de los consumidores, pero además en este caso se debe a un estudio por parte de científicos de cierto renombre  para denunciar fuertemente unos hechos que, aunque sucedidos hace más de medio siglo, no dejan de poner de manifiesto el escaso interés que pueden tener ciertos lobbys empresariales en la salud de sus consumidores cuando se ponen en riesgo sus propios beneficios económicos.

Esperemos que surjan más de estos trabajos de investigación, ya sea en el ámbito científico o periodístico (con investigaciones serias, no con sensacionalismos) y que las autoridades gubernamentales acojan ciertos informes científicos con mayor cautela cuando estos tengan riesgo de haber sido financiados por la industrias ya sean alimentarias, farmacéutica o energéticas, por poner un ejemplo.

No tenemos más que recordar lo sucedido hace unos años sobre las alertas desmedidas de la Organización Mundial de la Salud acerca de la Gripe A que llevaron a la compra de millones de vacunas que finalmente quedaron sin ser utilizadas.  Tiempo después se filtró que los expertos de la OMS habrían cobrado de las farmacéuticas.

Para finalizar y por poner una nota de humor, esta noticias no nos ha dejado de recordar al episodio de los Simpsons en el que una Marge Simpson a lo Erin Brokovich luchaba contra la azucarera Madre Amantísima (Motherloving). Marge descubría el proyecto secreto Hoyvin Maybin, operación dirigida por la azucarera en la que trabajó el profesor Frink dirigida y que se diseñó para distribuir el azúcar entre la población sabiendo perfectamente que era adictivo y perjudicial.

Sin más despedimos este artículo no sin recomendar una dieta sana y variada rica en frutas y verduras.  Saludos y Buena Semana.

Referencias y  Fuentes

Solicitud de Financiación del Dr. Stare a Philip Morris

https://www.industrydocumentslibrary.ucsf.edu/tobacco/docs/#id=kflj0127

Present Illness

https://www.industrydocumentslibrary.ucsf.edu/tobacco/docs/#id=mfvg0123

https://www.industrydocumentslibrary.ucsf.edu/pdf

Otra documentación sobre Frederick J. Stare

https://www.unz.org/Pub/SaturdayRev-1978aug-00010

Publicación de los científicos de la Universidad de California.

http://archinte.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=2548255

Sugar Research 1943-1959 (Fundación para la Investigación del Azúcar).

https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=coo.31924003641085;view=1up;seq=5

Publicación del New York Times sobre el presente estudio

http://www.nytimes.com/2016/09/13/well/eat/how-the-sugar-industry-shifted-blame-to-fat.html

Publicación del New York Times sobre Coca Cola

http://well.blogs.nytimes.com/2015/08/09/coca-cola-funds-scientists-who-shift-blame-for-obesity-away-from-bad-diets/

Metas dietéticas para los Estados Unidos (1977)

http://zerodisease.com/archive/Dietary_Goals_For_The_United_States.pdf

La OMS ocultó que sus expertos en gripe A cobraron de farmacéuticas

http://elpais.com/diario/2010/06/05/sociedad/1275688803_850215.html

Memoria Biográfica de David Mark Hegsted de Nevin S. Scrimshaw

http://www.nasonline.org/publications/biographical-memoirs/memoir-pdfs/hegsted-d-mark.pdf

Héctor Montoya

Codirector de Planeta Incógnito en Planeta Incógnito
Diseñador Gráfico y Web, Héctor es probablemente el miembro más "cientificista" del grupo si no lo es ya de por sí Planeta Incógnito.
Acostumbrado a la búsqueda de documentación le encantan los enigmas científicos como podréis leer en muchos de sus artículos aí como en el programa de Radio

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