Animales en el Espacio. Aniversario del lanzamiento de Laika

Tal día como hoy,un 3 de noviembre de 1957 una pequeña perra moscovita llamada Laika (ladradora en ruso) fue lanzada en una nave Sputnik convirtiéndose en uno de los primeros seres vivos en ser enviado al espacio y primero en orbitar nuestro planeta.

laika Laika era una perrita rusa de apenas 3 años de edad, toda una pionera y podríamos decir, mártir de la astronáutica. Esta heroína, que no era más que un perro callejero rescatado de las calles de Moscú, fue elegida para ser el ocupante de la nave espacial Sputnik 2 que sería lanzada, tal día como hoy de 1957.

En aquel entonces, poco o nada se conocía del impacto que sufriría  un ser vivo sometido a un viaje espacial.  Existía la tecnología para poner en órbita la nave, pero no para sacarla de ella, por tanto , durase lo que durase , la vida de la perra Laika acabaría indefectiblemente en aquella misión.

Lanzamiento del Simio Albert II por Estados Unidos, a bordo de un V2 alemán, los mismos cohetes que sembraron el pánico en Inglaterra durante el Tercer Reich
Lanzamiento del Simio Albert II por Estados Unidos, a bordo de un V2 alemán, los mismos cohetes que sembraron el pánico en Inglaterra durante el Tercer Reich

Anteriormente se habían lanzado al espacio moscas de las fruta en 1947 (a bordo de un V2 alemán capturado por los estadounidenses), algunos monos por parte de Estados Unidos y otros dos perros soviéticos en 1951, que sobrevivieron a una primera misión, aunque otro de ellos fallecería en una misión posterior.

La perra Laika murió en cuestión de unas pocas horas, de 5 a 7, víctima de un sobrecalentamiento causado por un fallo en la separación del misil central  (provocando temperaturas de unos 40º y humedad), además del estrés de la experiencia. Sin embargo esto no se hizo público hasta 2002 en el Congreso Espacial Internacional. Anteriormente se había dicho que murió en el día 6 cuando se agotó el oxígeno, o , según el gobierno soviético, que fue “eutanasiada” antes de que ese agotamiento sucediera.

El Sputnik-2 reingresó en la atmósfera terrestre el 14 de abril de 1958, con Laika fallecida en su interior.

En 1998, Oleg Gazenko, unos de los científicos entrenadores de Laika declaró:

«Cuanto más tiempo pasa, más lamento lo sucedido. No debimos haberlo hecho… ni siquiera aprendimos lo suficiente de esta misión como para justificar la pérdida del animal.»

Monumento a Laika, inaugurado en 2008
Monumento a Laika, inaugurado en 2008

Tal vez con más tiempo hubiera sido innecesario, pero en aquella época, en vísperas del 40º aniversario de la Revolución Bolchevique que se cumplía el 7 de noviembre y plena Guerra fría, Nikita Kruschev pidió que se enviará el segundo satélite Sputnik para que estuviera en el espacio en fechas del aniversario.

Era necesario una misión que repitiera el triunfo del Sputnik I, y que impactará al mundo entero con una nueva proeza soviética. Por ello se decidió poner al primer ser vivo, literalmente en órbita. Antes se habían lanzado perros en cohetes balísticos, vuelos sub-orbitales, pero nunca se habían llegado a poner en órbita.

Las exigencias de Kruschev, el montaje y diseño de la nave espacial se hizo con prisas en sólo 4 semanas y con muchos de los elementos construidos sólo en base a bocetos, no a modelos previos. También tenían que incluir instrumental para medición de radiación solar y rayos cósmicos.

laikailustracionLa pequeña Laika contaba con un soporte vital consistente en comida gelatinosa, aparatos para evitar el envenenamiento por oxígeno, ventilador para mantener la temperatura del animal, y una bolsa para recoger residuos. Material para sobrevivir una semana en el que la monitorizarían sus latidos, presión arterial, movimientos, y frecuencia respiratoria, aunque finalmente no pudiera sobrevivir más allá de unas 5- horas.

Muchas voces críticas se alzaron respecto al uso de animales tras el final de Laika y quizás como afirma su entrenador, no fuera una muerte del todo necesaria. Pero era otra época, en plena guerra fría y bajo el mandato del régimen soviético. Al menos Laika nos enseñó que la puesta en órbita de un ser vivo era posible y abrió la puerta a los humanos a los viajes espaciales inaugurados por el también soviético Yuri Gagarin en 1961.

No queríamos dejar pasar este día sin recordar a esta joven perrita, la primera astronauta en órbita, y casi, como cantaba Mecano, la primera astronauta en el espacio exterior.  Nuestro recuerdo y homenaje para ella.

 

Héctor Montoya

Codirector de Planeta Incógnito en Planeta Incógnito
Diseñador Gráfico y Web, Héctor es probablemente el miembro más "cientificista" del grupo si no lo es ya de por sí Planeta Incógnito.
Acostumbrado a la búsqueda de documentación le encantan los enigmas científicos como podréis leer en muchos de sus artículos aí como en el programa de Radio

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