¿Existe Vida en Encélado?, la NASA encuentra un indicio más a favor de esta posibilidad

Se descubren nuevos indicios de actividad hidrotermal en el fondo oceánico de la luna de Saturno (Encélado) y “alimento” suficiente para que prospere en él la vida microbiana.

Dos misiones veteranas de la NASA,  Cassini y Hubble, están aportando más y más datos sobre las heladas lunas de Júpiter y Saturno. Los últimos descubrimientos al respecto, fueron presentados en diversas publicaciones el pasado jueves por científicos de ambas misiones.

Uno de estos descubrimientos, sobre el que además se dió una rueda de prensa, fue el del hallazgo de hidrógeno en las eyecciones de Encélado, un potencial alimento para microorganismos que pudieran surgir en su interior. El descubrimiento se publicó en la revista Science y está disponible en http://science.sciencemag.org/content/356/6334/155

En primer lugar, hay que puntualizar que, a pesar de que se haya anunciado en el día de ayer a bombo y platillo por los diversos medios audiovisuales y escritos, para los que estamos al día de estas noticias de la NASA este anuncio no es tan novedoso aunque sí importante. ¿Por qué? Veámoslo

LA IMPORTANCIA REAL DE LA NOTICIA

La importancia auténtica y real de la noticia es que, por primera vez, y en base a las observaciones de la sonda Cassini de hace un par de años (2015) se han detectado componentes químicos en cantidades necesarias para el desarrollo de la vida bacteriana en el lecho marino del satélite de Saturno.

Esos componentes químicos, o mejor dicho componente químico es el Hidrógeno molecular, H2 detectado en las eyecciones o géiseres de la superficie del satélite.  Ese hidrógeno molecular puede ser usado por bacterias quimiosintéticas para la generación de energía y, por tanto, es un indicio más de la posibilidad de que haya vida en el lecho del océano de Encélado, o que esté surgiendo en él.

Los organismos quimiosintéticos son capaces de utilizar compuestos inorgánicos para desarrollar su respiración celular y obtener así energía partiendo  de la oxidación de compuestos como el amoníaco, el óxido de nitrógeno o el hidrógeno molecular.

En nuestro planeta, las bacterias del hidrógeno realizan esta oxidación del hidrógeno molecular obteniendo 57kcal por cada mol de H2 oxidado, y  produciendo como desecho agua. Al tratarse de una reacción exotérmica el balance energético es positivo para el microorganismo, y que le sirve para la obtención de la molécula “energética” ATP (adenosín trifosfato) mediante fosforilación oxidativa. El ATP es la  molécula energética por excelencia,   utilizada en numerosos procesos celulares por la energía que se desprende al separar uno de sus grupos fosfato.

H2 + ½O2 → H2O + 57 kcal/mol

Por tanto, el hallazgo de este hidrógeno molecular (que ya se llevaba rastreando en las eyecciones al menos desde 2015 mediante el Analizador de Polvo Cósmico y el Espectrómetro de Masa Neutral de la Sonda ), refuerza las evidencias de actividad hidrotermal en el lecho oceánico de Encélado, y la cantidad detectada puede dar una noción a los investigadores de cuánta actividad hidrotermal  está teniendo lugar en su interior.

¿PORQUÉ NO ES TAN SORPRENDENTE?

Pues, porque era algo que cabía esperar. Los indicios de actividad hidrotermal en el satélite se conocen desde  al menos 2008 cuando los datos analizados de la sonda Cassini (de 2007) revelaban por primera vez la evidencia de agua caliente en el interior de Encélado.

Esto decía por aquel entonces, Dennis Matson, científico del proyecto Cassini en el Californiano NASA/Jet Propulsion Laboratory de Pasadena.

<<Encélado tiene calor, agua y sustancias químicas orgánicas, algunos de los elementos básicos necesarios para la vida… >>.

También añadía que aún no se habían encontrado evidencias de agua líquida en el interior del cuerpo celeste, aunque revisando las publicaciones de la NASA encontramos que el hallazgo de indicios de agua líquida en el interior del satélite se remontarían a 2006.

Sin embargo, sería en 2015 cuando la sonda llevó al descubrimiento , no sólo de agua líquida, sino de un gran Océano Global bajo la gélida superficie “Enceladiana” . Un oceános parecido al que probablemente, por cierto exista en la luna Europa de Júpiter.

En ese año, 2015, ya se hizo el anuncio de que el Satélite podría albergar vida… y no era para menos.

Teníamos ya entonces evidencia de componentes orgánicos (metano) en los géiseres o eyecciones detectadas, sabíamos de la actividad hidrotermal en su interior y para colmo había que sumar la evidencia de grandes cantidades de agua líquida bajo la corteza helada del cuerpo celeste.

Un océano que en algunas publicaciones anteriores podíamos leer  tendría unos 10 kms de profundidad (con 30-40 km de corteza helada), pero al que hoy se asignan 65 km de profundidad bajo una capa helada de unos 5km de  espesor.

Esa capa helada  es atravesada por diversas eyecciones periódicamente y protege a su vez de las radiaciones a solares a su océano interior. Un océano en cuyo lecho, repetimos, se desarrolla actividad hidrotermal, es decir una pequeña actividad volcánica que lleva al calentamiento del agua en su interior…, un excelente entorno que aumenta enormemente las posibilidades del desarrollo de ciertos tipos de vida.

EN RESUMEN

Nos encontramos con un indicio más que apunta a la posibilidad de desarrollo de vida extraterrestre en el lecho marino de Encélado, un satélite de apenas 500 km de diámetro. Es posible, aunque no está probado, que ciertos microorganismos puedan haberse desarrollado y estar habitando el océano del satélite, o al menos existen las condiciones necesarias para que se dé la vida en su interior.

Ya no es ninguna locura para los científicos el encontrar vida fuera de la Tierra, ya que, muy probablemente, exista vida en forma primitiva incluso en nuestro propio barrio cósmico, en el Sistema Solar…  Quién sabe, si tal vez seamos la generación que por primera vez pueda ser testigo del hallazgo de vida extraterrestre a apenas unas manzanas de distancia de nuestro Planeta… y si eso sucede en el Sistema Solar ¿qué no pasará en otras galaxias, estrellas y sistemas solares?

Quedamos a la espera de futuros hallazgos y anuncios por parte de las agencias espaciales.

Entre tanto, si os interesa, os invitamos a sumergirte en un viaje espacial radiofónico que hicimos en Planeta Incógnito en 2015, uno de nuestros primeros programas, en donde, por cierto, ya hablábamos de la posibilidad de vida en el interior de Encélado y Europa..

Si os animáis a escucharlo, disfrutadlo

 

Planeta Incógnito 1×33 Vida Extraterrestre en nuestro Sistema Solar: de Mercurio a Plutón pasando por Europa

 

FUENTES

https://www.nasa.gov/mission_pages/cassini/media/cassini-20080326.html

https://www.nasa.gov/press-release/nasa-missions-provide-new-insights-into-ocean-worlds-in-our-solar-system

http://www.sciencemag.org/news/2017/04/food-microbes-abundant-enceladus

PAPER: http://science.sciencemag.org/content/356/6334/155

Héctor Montoya

Héctor Montoya

Codirector de Planeta Incógnito en Planeta Incógnito
Diseñador Gráfico y Web, Héctor es probablemente el miembro más "cientificista" del grupo si no lo es ya de por sí Planeta Incógnito.
Acostumbrado a la búsqueda de documentación le encantan los enigmas científicos como podréis leer en muchos de sus artículos aí como en el programa de Radio
Héctor Montoya

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