Una aurora roja en el siglo XVII. El misterio de una tormenta solar casi desconocida

El 10 de septiembre de 1770, los cielos sobre China, Corea y Japón se volvieron de un rojo espeluznante y durante ocho noches más permanecieron estas resplandecientes auroras rojas.

Durante el siglo XVIII, las noches en las calles de Kyoto habrían sido oscuras y sombrías, sólo iluminadas por las tenues luces de las lámparas, las antorchas, los fuegos, la luna y las estrellas

Pero las noches de Septiembre 1770 serían diferentes. El cielo japonés como el chino o el coreano, se vio iluminado por un sutil resplandor que teñía el cielo con un tono rojizo y anaranjado.

Eran auroras. Algo pasó en el campo magnético de la Tierra para que,  en aquellos lugares y en ese momento,  se iluminasen las noches con un tono rojizo, entre mágico y extraño. Además no eran las típicas auroras: Ni se estaba dando en los lugares habituales, ni tenía los colores verdosos que suelen tener las luces del norte. Eran aurora rojas, auroras menos comunes que las verdes que solemos ver en fotos y que suelen ocurrir en latitudes bajas.

El cielo de Kyoto fue uno de los que se iluminó y lo sabemos gracias a dibujos de una familia local. ¿Qué debieron pensar los miembros de familia Higashi-Hakuras para dibujar el fenómenos en unos pergaminos?

La aurora sobre las ciudad japonesa apareció el 17 de Septiembre, 7 días después de que se empezase a originar y este pintor retrató lo sucedido en varias páginas que le hicieron de lienzo.

De anécdota pictórica a prueba de que algo extraño sucedió en el oriente de aquellos años, es uno de los escritos que documentan lo sucedido. ¿Pero qué sucedió realmente?

La pintura de la aurora roja del 17 de septiembre de 1770 en el texto japonés premoderno 'Seikai'. CIUDAD DE MATSUSAKA
La pintura de la aurora roja del 17 de septiembre de 1770 en el texto japonés premoderno ‘Seikai’.
CIUDAD DE MATSUSAKA

LA TORMENTA SOLAR CASI PERFECTA

La tormenta magnética más grande jamás registrada tuvo lugar en 1859 producida bajo la influencia de la llamada, llamarada solar de Carrington.

Sin embargo, parece ser que la que tuvo lugar en Septiembre de 1770 habría sido al menos igual de grande o incluso ligeramente mayor que esta.

En 1859 ya se dependía en gran manera del invento de la electricidad, y las consecuencias que tuvo la tormenta se pudo apreciar tecnológicamente. El telégrafo se vio ampliamente afectado con interferencias y las auroras fueron vistas por diferentes lugares.

En 1770 no había esa dependencia de la electricidad, pero podemos concretar que hubieron auroras rojizas en estos país del oriente.

En 1859 además las auroras se habrían dejado ver por latitudes como Madrid y Roma, e incluso el diario de Menorca podíamos leer lo siguiente

 “Anteayer a hora avanzada de la noche vio una persona fidedigna dos auroras boreales, que si bien eran más diminutas que la que vimos años atrás no dejaron de causar un efecto maravilloso”.

Las posibilidades de que ocurra una tormenta de este tipo hoy en día, y que sean capturadas por las cámaras modernas (y tal vez, como artistas entusiastas) son escasas, y lo son también debido al periodo que estamos viviendo un periodo de disminución de la actividad solar.

Sin embargo, si una tormenta magnética similar golpeara la Tierra ahora, podría causar estragos en las redes eléctricas alrededor del planeta.

Los investigadores que estudian minuciosamente los diarios de palacio y otros documentos históricos del este de Asia redescubrieron  el extraño fenómeno de 1770 y propusieron ya una causa probable: una tormenta magnética gigante que rivalizaba con la más poderosa registrada, el llamado Evento Carrington de 1859.

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Para redescubrir este evento críptico, Hisashi Hayakawa (historiador y astrónomo de la Universidad de Osaka en Japón), y sus colegas investigaron los registros históricos de China, Corea y Japón del siglo XVIII, en busca de menciones de auroras.

Las Auroras, son las espectaculares luces que aparecen en los cielos de determinadas latitudes, normalmente cerca de los polos magnéticos del planeta, y son un evento visual que tiene que ver con las partículas solares que golpean la magnetosfera de la Tierra. Cuando ocurren en latitudes más bajas, lejos de los polos de la Tierra , pueden revelar evidencia de actividad de tormenta geomagnética.

Los documentos históricos nos permitirían rastrear la actividad solar durante milenios , e incluso encontrar referencias a auroras en los diarios de astronomía babilónicos del 567 a.C.

El equipo examinó dibujos de manchas solares del mismo período obtenidas por el astrónomo alemán (aficionado) Johann Caspar Staudacher, así como los registros de las misiones del Capitán James Cook en el HMS Endeavor.

Aurora roja captada por Tobias Billings el 24 de Octubre de 2011 y publicadas en la web de la Nasa https://www.nasa.gov/mission_pages/sunearth/news/News102511-aurora.html Lugar Independence, Missouri
Aurora roja captada por Tobias Billings el 24 de Octubre de 2011 y publicadas en la web de la Nasa https://www.nasa.gov/mission_pages/sunearth/news/News102511-aurora.html
Lugar Independence, Missouri

Tras estudiar 111 documentos históricos, los científicos encontraron evidencia de auroras rojas en todo el este de Asia del 10 al 19 de septiembre de 1770. Estas auroras de larga duración se notaron en latitudes bajas, lo que sugiere que una poderosa tormenta geomagnética las provocó.

Los investigadores también encontraron que estas auroras fueron documentadas más al sur por miembros de la tripulación a bordo del HMS Endeavor (Capitán Cook) cerca de la isla de Timor en el sudeste asiático. Estos hallazgos se encuentran entre los primeros registros conocidos de observaciones de auroras simultáneas en ambos hemisferios.

 (The National Diet Library)
(The National Diet Library)

El equipo revisó otros registros históricos de los dibujos de manchas solares, que a menudo coinciden con las tormentas geomagnéticas. Estos dibujos habrían sugerido que las manchas solares durante el evento de 1770 tenían el doble de área que las vistas durante el Evento de Carrington, sugiriendo que las tormentas desarrolladas eran al menos comparables en fuerza.

Durante el evento de Carrington, las corrientes eléctricas en la atmósfera bloquearon los cables del telégrafo y según algunas referencias habrían incluso probado que  el papel de estos dispositivos se incendiara.

La investigación sugirió que el evento 1770 afectó al menos la mayor parte del mundo como el Evento Carrington. Además, las auroras del evento de 1770 se vieron durante nueve noches, mientras que el Evento de Carrington se vio en solo cuatro noches.

Los científicos pueden necesitar reconsiderar con qué frecuencia ocurren tales tormentas poderosas, dijeron los investigadores.

“Ahora sabemos que el evento de Carrington no fue tan especial”, dijo a Live Science el coautor del estudio Hiroaki Isobe, médico solar de la Universidad de Kyoto en Japón.

Aurora roja wikimedia
Aurora roja wikimedia

En la época en que se dio el evento de 1770 la dependencia de electricidad era inexistente y en 1859, escasa. Sin embargo ¿Qué pasaría hoy día?

En 1989 una tormenta geomagnética provocó el caos en Quebec, en Canadá, en tan sólo 90 segundos. Dejó a oscuras a millones de clientes durante 9 al dañar transformadores de Nueva Jersey y casi destruyendo las redes eléctricas de EE. UU.

Sin embargo, el evento de 1989 fue mínmo, muy pequeño en comparación con el evento Carrington o lo sucedido en 1770, una décima parte de la potencia de Carrington.

Un estudio de Lloyd’s, Londres, realizado en 2013 estimó que una tormenta magnética del nivel de la de Carrington tendría un costo de 2.600 millones de dólares, y es algo caso inevitable a futuro.

No es tontería que, como sugieren en Alemania, se tenga preparado una pequeña despensa y algunos recursos básicos por si se desatara un cataclismo como este. Nada irreparable pero que nos haría retroceder temporalmente casi a la Edad Media en cuestión de segundos.

Los científicos, que estaban realizando las investigaciones al menos desde 2012 disponibles en arxiv.org publicaron hallazgos detallados el 29 de noviembre en la revista Astrophysical Journal Letters .

Fuentes y más info:

https://www.livescience.com/61120-massive-geomagnetic-storm-discovered-from-1770.html

http://www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-5155887/Red-sky-east-Asia-1770-caused-solar-storm.html

https://arxiv.org/ftp/arxiv/papers/1711/1711.00690.pdf

http://www.wired.co.uk/article/earth-was-hit-by-the-longest-known-solar-storm-in-1770

https://cosmosmagazine.com/geoscience/red-skies-over-kyoto

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