Dinero opaco y OVNIs. El programa secreto de investigación de Estados Unidos

Probablemente a estas alturas ya os hayáis enterado, durante los últimos años y al menos hasta 2012, se gastaron más  de 20 millones de dólares del presupuesto del Pentágono en el denominado Programa de Identificación de Amenazas Aerospaciales Avanzadas.

De los 600 mil millones de dólares del presupuesto que tiene asignado el Departamento de Defensa Estadounidense al menos unos 22 millones de dólares se destinaron a este programa y no constó como gasto oficial.

Parece ser que era así como querían llevarlo a cabo los altos jefes del proyecto, un dinero opaco cuya salida no constase oficialmente en ningún lado. Entonces, ¿cómo nos hemos enterado?

Una investigación del periódico New York Times sería la culpable de haber destapado la liebre.

Por desgracia no hay de momento más información al respecto aunque suponemos estarán publicados en CIA VAULT o FBI VAULT (en base a las ley de libertad de información , FOIA ) , donde de momento no la hemos encontrado. El sistema de búsqueda de CIA VAULT está caído quizás debido al número de visitas recibidas en los últimos días.

De momento los únicos datos por los que nos podemos guiar por lo que nos mencionan los periódicos especialmente el New York Times.

Según el periódico neoyorquino que realizó entrevistas a los participantes del programa, a través del proyecto secreto se habría investigado informes de Objetos Voladores No Identificados.

El programa dirigido por el oficial de inteligencia militar, Luis Elizondo ubicaba su base en el quinto piso del denominado Anillo C del Pentágono.

El Departamento de Defensa nunca antes había reconocido la existencia del programa, un programa que dice haber cerrado en 2012, quizás por ausencia fondos que los sustentasen y que el Pentágono habría decidido destinar a otros proyectos.

Aún así permaneció, desde 2007, abierto al menos durante 5 años. Las dudas prosiguen acerca de si, a día de hoy, sigue o no extraoficialmente en activo.

ABIERTO A PETICIÓN DE UN SENADOR DEMÓCRATA

El programa que permaneció en secreto hasta el pasado 16 de diciembre, fue financiado en gran parte por la petición del demócrata Harry Reid, entonces líder de la mayoría del Senado estadounidense, y que, desde hace tiempo parecía tener  cierto interés en los fenómenos aerospaciales anómalos.

Fotografía del ex-senador norteamericano Harry Reid
Fotografía del ex-senador norteamericano Harry Reid

Curiosamente, la mayor parte del dinero habría estado destinada a la empresa de investigación aeronáutica de su amigo y millonario estadounidense Robert Bigelow.

Fotografía de Robert Bigelow
Fotografía de Robert Bigelow

Bigelow, a quién podemos ver en la imagen, dirige la empresa Bigelow Aerospace, y trabajaría actualmente junto a la NASA en la producción de naves espaciales. Es famoso por haber dicho a los medios (concretamente a la CBS en el mes de mayo) que él estaba “absolutamente convencido” de que los extraterrestres existían, y que sus naves habían visitado la Tierra.

Junto a la compañía aeronáutica de Bigelow en Las Vegas (cerca del famoso área 51), el programa documentó avistamientos de extrañas aeronaves, que, según los testigos, parecían moverse a velocidades muy altas sin signos visibles de propulsión, o que flotaban sin medios aparentes de sustentación
Fotografía Bigelow Aeropace
Fotografía Bigelow Aeropace

Los funcionarios que trabajaron en el programa también estudiaron vídeos de encuentros con objetos desconocidos por parte de aviones militares estadounidenses. En uno de ellos, acaecido en 2004, se apreciaba un objeto oval blanquecino del tamaño de un avión comercial que era perseguido por dos aviones de combate F/A-18F de la Armada, procedentes del portaaviones Nimitz frente a la costa de San Diego.

Reid, que se retiró del Congreso a principios de este año, dijo que estaba orgulloso del programa.

“No estoy avergonzado ni siento haber puesto en marcha esta investigación…Creo que es una de las cosas buenas que hice en mi servicio al Congreso. He hecho algo que nadie ha hecho antes “dijo Reid en una entrevista reciente en Nevada.

Otros dos ex-senadores y altos miembros de un subcomité de gastos de Defensa, Ted Stevens, un republicano de Alaska, y Daniel K. Inouye, un demócrata de Hawai, también apoyaron el programa. Por desgracia ambos murieron respectivamente en 2010 y 2012.

Sin embargo otros expertos en astrofísica se muestran reacios, como es lógico, a decir que estos objetos sean necesariamente de origen extraterrestre, prueba que no obtendremos hasta que no se pueda capturar uno de estos bólidos aéreos. Podrían tratarse de naves espía quién sabe si rusas, árabes o incluso estadounidenses, pero eso sí, con una tecnología superior.

Banner episodio Area 51 de nuestro programa de radio Planeta Incógnito
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Recordamos en este punto lo relatado por nuestro compañero Miguel Labrador que presenció en el desierto de Nevada frente al área 51 hace unos años, con un claro origen militar pero de tecnología claramente desconocida.

 

Dos ejemplos de este pensamiento lógico que niega de base que se tengan que tratar de extraterretres, serían  Sara Seager y James E. Oberg, respectivamente astrofísica del MIT y ex ingeniero de la NASA.

Sara advirtió que no conocer el origen de un objeto no significa que sea de otro planeta o galaxia. 

“Cuando las personas dicen observar fenómenos verdaderamente inusuales, a veces vale la pena investigar en serio, …, lo que a veces la gente no entiende sobre ciencia es que a menudo tenemos fenómenos que permanecen sin explicación”.

Por su parte Oberg,  autor de unos 10 libros sobre vuelos espaciales y quien a menudo ha sido conocido por desacreditar el fenómeno ovni apuntaba:

“Hay muchos eventos prosaicos y rasgos de percepción humana que pueden explicar estas historias.  Mucha gente está activa en el espacio aéreo y no quiere que otros lo sepan. Están felices de acechar sin ser reconocidos por el ruido, o incluso de provocarlo como camuflaje “.

Aunque por otro lado daba la bienvenida a la investigación.

AL HABLA LOS FUNCIONARIOS DEL PENTÁGONO

En respuesta a las preguntas de The New York Times, los funcionarios del Pentágono reconocieronla existencia del programa que comenzó como parte de la Agencia de Inteligencia de Defensa. Los funcionarios insistieron en que el esfuerzo había terminado después de cinco años, en 2012.

“Se determinó que había otras cuestiones de mayor prioridad que merecían financiación, y el mejor interés del Departamento de Defensa era realizar un cambio”, comunicó un portavoz del Pentágono, Thomas Crosson, en un correo electrónico al periódico neoyorquino.

Luis Elizondo, sin embargo dijo que lo único que había terminado era la financiación del gobierno, que dejó de darse en 2012. Desde entonces, Elizondo, según afirmó en una entrevista, trabajó con funcionarios de la Marina y la CIA. Continuó trabajando en el proyecto en su oficina del Pentágono hasta el pasado mes de octubre, cuando renunció supuestamente para protestar contra lo que él calificó de excesivo secretismo y oposición interna.

“¿Por qué no estamos dedicando más tiempo y esfuerzo en este tema?”, Escribió Elizondo en su carta de renuncia al secretario de Defensa, Jim Mattis.

Elizondo también dijo que tenía un sucesor en el proyecto, a quien se negó a mencionar.

LOS INICIOS DEL PROGRAMA

Reid admitió que su interés por los OVNIS venía de Bigelow, su amigo. En 2007, Reid dijo en una entrevista que Bigelow le había mencionado que un funcionario de la Agencia de Inteligencia de Defensa se había acercado a él para visitar su rancho en Utah, donde habría realizado una investigación.

Reid se reunió con funcionarios de la agencia poco después de su reunión con  Bigelow y se enteró de que querían comenzar un programa de investigación sobre los OVNIS. Reid llamó a los exsenadores Stevens e Inouye para reunirse en una habitación segura en el Capitolio, una de las reuniones más fáciles que habia mantenido según el propio Reid.

Ted Stevens dijo que había “estado esperando hacer esto desde que estuve en la Fuerza Aérea”. (El senador de Alaska había sido piloto en la fuerza aérea del ejército, volando misiones de transporte sobre China durante la Segunda Guerra Mundial .

Los avistamientos no se informaron a menudo en la cadena de mando militar,según Reid, porque los miembros del servicio tenían miedo de que se rieran de ellos o los estigmatizaran.

Durante la reunión, Stevens habría contado que en su momento se habría cruzado durante su trayectoria como piloto con un avión extraño al que habría perserguido durante kilómetros.

Reid también había hablado con el ex-astronauta (y  ex-senador por Ohio ) John Glenn quién, en palabras de Reid, le habría dicho que el gobierno federal debería considerar seriamente los ovnis y ponerse en  contacto con  militares, particularmente pilotos que hubieran informado haber visto aviones que no pudieron identificar ni explicar.

Ninguno de los tres senadores quería un debate público en el Senado sobre los fondos para el programa y quería que quedara entre Reid, Stevens e Inouye.

Robert Bigelow,  empresario multimillonario y viejo amigo de Reid, recibiría la mayor parte del dinero asignado para el programa del Pentágono.

Los contratos obtenidos por el NYTimes, muestran una apropiación del Congreso de poco menos de 22 millones de dólares desde finales de 2008 hasta 2011. Este dinero se utilizó para la gestión del programa, la investigación y las evaluaciones de la amenaza planteada por los objetos.

LA MAYOR PARTE DEL PRESUPUESTO PARA BIGELOW AEROSPACE

Los fondos se destinaron a la empresa del Sr. Bigelow, Bigelow Aerospace, que contrató a empleados y solicitó la investigación para el programa.

Bajo la dirección de Bigelow, se modificaron edificios en Las Vegas para almacenar diversas aleaciones metálicas y otros materiales que el entonces director Elizondo, y los empleados dijeron que habían sido recuperados de fenómenos aéreos no identificados. Algo que parece recordar bastante a la leyenda de la cercana área 51.

También se investigó a personas que decían haber experimentado cambios físicos ante el encuentro con los objetos  y con miembros del ejército que habrían avistado aviones extraños.

“Estamos en una especie de posición de lo que sucedería si le dieras a Leonardo da Vinci un abridor de puerta de garaje… Antes que nada, trataría de descubrir qué es esto hecho de un material desconocido, plástico. Da Vinci no tendría ni idea sobre las señales electromagnéticas involucradas o su función “, dijo Harold E. Puthoff,  ingeniero y parapsicólogo que ha conducido investigaciones sobre percepción extrasensorial para la CIA y que luego trabajó para el programa.

El programa recopiló grabaciones de audio y vídeo de incidentes OVNI informados, incluyendo imágenes de un Super Hornet F/A-18 de la Marina estadounidense en los que se apreciaba un avión rodeado de algún tipo de aura resplandeciente viajando a alta velocidad y girando a la vez que viajaba a alta velocidad.

Los pilotos de la Marina se pueden escuchar tratando de entender lo que están viendo. “Hay toda una flota de ellos”, exclama uno. Los oficiales de defensa se rehusaron a revelar la ubicación y la fecha del incidente.

“A nivel internacional, somos el país más atrasado en el mundo en este tema”, dijo Bigelow en una entrevista. “Nuestros científicos tienen miedo de ser marginados, y nuestros medios temen al estigma. China y Rusia son mucho más abiertos y trabajan en esto con enormes organizaciones dentro de sus países. Los países más pequeños como Bélgica, Francia, Inglaterra y países sudamericanos como Chile también son más abiertos. Son proactivos y están dispuestos a discutir este tema, en lugar de ser retenidos por un tabú juvenil”.

Personalmente, ponemos en duda que sean el país más atrasado en el tema, ¿dónde queda entonces España?

En 2009, Reid decidió que el programa había hecho descubrimientos tan extraordinarios que abogó por una mayor seguridad para protegerlo.

Se ha avanzado mucho con la identificación de varios hallazgos altamente sensibles y poco convencionales relacionados con la industria aeroespacial”, dijo Reid en una carta dirigida a William Lynn III, subsecretario de defensa en ese momento, solicitando que se la designase como clase “especial restringida”,  programa de acceso “limitado a unos pocos funcionarios de la lista”.

Un resumen del informe del Pentágono de 2009 del programa preparado por su director en aquel momento afirmaba que “lo que se consideraba ciencia ficción ahora era ahora un hecho científico” y que Estados Unidos era incapaz de defenderse contra algunas de las tecnologías descubiertas.  Sin embargo la solicitud de Reid para la designación especial fue denegada.

Elizondo, en su carta de renuncia del 4 de octubre, dijo que era necesario prestar más atención a los fenómenos aéreos anómalos que interferían con  las diferentes plataformas de armas militares y mostraban capacidades más allá de la siguiente generación tecnológica existente.

” Sigue habiendo una necesidad vital de determinar la capacidad y la intención de estos fenómenos para el beneficio de las fuerzas armadas y la nación “, dijo al sr. Mattis

Elizondo ahora se ha unido al ingeniero y parapsicólogo Harold E. Puthoff y a otro ex-funcionario del Departamento de Defensa, Christopher K. Mellon, quien fue vicesecretario adjunto de defensa de la sección de inteligencia. La nueva empresa comercial  se llama Academia de Artes y Ciencias hacía las estrellas. Hablan públicamente sobre sus esfuerzos ya que su empresa tiene como objetivo recaudar dinero para la investigación de los ovnis, por cierto, ya llevan más de 2 millones de dólares recaudados.

Elizondo dijo al NYTimes que tanto él como sus colegas del gobierno habían determinado que los fenómenos que habían estudiado no parecían originarse en ningún país. 

“Ese hecho no es algo que ningún gobierno o institución deba clasificar para mantener el secreto de la gente“, dijo.

Por su parte, el Reid dijo que no sabía de dónde habían venido los objetos. “Si alguien dice que ahora tiene las respuestas, se está engañando a sí mismo”, dijo. “No sabemos, pero tenemos que comenzar en algún lugar”.

LOS OVNIS, OBJETO DE ESTUDIO DURANTE DÉCADAS

Aunque aquí en España nos sea difícil comprenderlo por el amago de desclasificación sufrido (apenas algo más de 100 casos) , los ovnis en Estados Unidos han sido investigado durante décadas incluso por el propio ejército.

En 1947, la Fuerza Aérea Norteamericana comenzó una serie de estudios que investigaron más de 12,000 avistamientos de ovnis hasta 1969.

El proyecto, incluía el famoso Proyecto Libro Azul que comenzó oficial en 1952 y concluyó que la mayoría de los avistamientos recopilados involucraban estrellas, nubes, aviones convencionales o aviones espía, aunque 701 casos permanecen hasta hoy inexplicados. Un numero de casos bastante mayor, en todo caso, que los discretos 122 casos ovni españoles (oficiales) de los que 9 permanecerían inexplicados, aunque la tasa porcentual “casos inexplicados” sería similar.

Eso sí, no son los únicos casos ovni estudiados y publicados por los Estados Unidos que alberga en su haber un sinfín de supuestos casos ovni registrados y publicados por la CIA, si bien no constaban programas militares como el que nos ocupa hoy.

Robert C. Seamans Jr.,  secretario de la Fuerza Aérea en ese momento, dijo en un memorando que anunciaba el final del Proyecto Libro Azul que ya “no se podía justificar ni en el terreno de la seguridad nacional ni en el interés de la ciencia”.

CONCLUSIÓN

¿Desvío de fondos o hay algo más en este proyecto? Lo cierto es que se han revelado interesantes vídeos de la armada con aeronaves extrañas quién sabe por quién están tripuladas.

Eso sí, puede resultar algo sospechoso que Elizondo y sus colegas formen una empresa para investigar el tema ovni ¿que van a investigar si no tienen información militar de primera mano,  acaso eso es lo que intentan recabar o hay algo de confusión al respecto?

Los O.V.N.Is, está claro que existen y cualquiera que refute esto con el argumento de que no son navecitas extraterrestres, se está autoengañando. Ningún ufólogo serio te diría jamás que un O.V.N.I, este pilotado por un extraterrestre. No obstante ante la ausencia de pruebas de quién pilota esos aeroplanos, es una posibilidad.

El tema coincide con el avistamiento y grabación de otros fenómenos aéreos anómalos registrados por la armada estadounidense, ¿casualidad?

Héctor Montoya

Héctor Montoya

Codirector de Planeta Incógnito en Planeta Incógnito
Diseñador Gráfico y Web, Héctor es probablemente el miembro más "cientificista" del grupo si no lo es ya de por sí Planeta Incógnito.
Acostumbrado a la búsqueda de documentación le encantan los enigmas científicos como podréis leer en muchos de sus artículos aí como en el programa de Radio
Héctor Montoya

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