Las mujeres españolas también inventan

Pilar Mateo

Pilar Mateo, inventora de una pintura que lleva insecticida. Sandra Uve

Supermujeres, superinventoras (Lunwerg Editores, 2018) de Sandra Uve es la historia de 90 inventoras de todas las épocas. Muchas de ellas tuvieron dificultades para poder patentar sus invenciones y lo hicieron a través de sus maridos, pero otras (las contemporáneas, sobre todo) las tienen a su nombre.

Entre estas mujeres destacan las científicas de hoy en día, que tienen las patentes a su nombre y han conseguido éxito a nivel internacional.

En las historias de este libro, hay las de mujeres españolas que han usado su ingenio para conseguir mejorar la calidad de vida de otras personas, aunque algunos de estos inventos no han tenido todo el éxito que ellas quisieron.

Ángela Ruiz Robles

Ilustración de Ángela Ruiz RoblesEsta profesora de Villamanín (León) inventó en 1949 el precursor del ebook: una enciclopedia mecánica que incluía un abecedario automático en todos los idiomas y en él se podían formar palabras, frases e, incluso, lecciones o temas. Además, se podían iluminar si era necesario, como los ebooks de hoy en día. Aunque aligeraba las carteras de sus alumnos, ninguna empresa se decidió a comprar el invento de esta entusiasta maestra.

Ruiz Robles ya había realizado otros inventos entre 1944 y 1949: un atlas científico-gramatical con el que conocer el español en profundidad y la máquina taquimecanográfica.

Fermina Orduña

Ilustración de Fermina OrduñaFue la primera mujer española en conseguir una patente, el 20 de mayo de 1865. Se le otorgaba un privilegio industrial, como se conocía en la época a las patentes, por cinco años para un carruaje que tenía doble finalidad: ordeñar mecánicamente y vender en la calle la leche de burras, vacas o cabras.

De esta forma, repartía leche fresca por los pueblos de Madrid, lugar en el que residía.

 

Elia Garci-Lara

Ilustración de Elia Garci-LaraCorría 1890 cuando esta valenciana registró su patente: un lavadero mecánico para la ropa. Las prendas se clasificaban según diversos factores (como el grado de suciedad) y después pasaban a lavarse con jabón y lejía, si era necesario. Después la ropa se secaba al aire o con el calor que desprendía una estufa. Al final, se planchaban y doblaban. Todo de forma mecánica.

A pesar de que el proceso era más completo que el de lavadoras y secadoras, el éxito de Garci-Lara no fue tan rotundo como el de otras de sus compañeras, pero su ingenio hubiera facilitado las tareas del hogar.

Margarita Salas

Ilustración Margarita SalasNacida en 1938 y discípula de Severo Ochoa, Margarita es una de las pioneras en el ámbito de la biotecnología. En la década de los 80 del pasado siglo, esta mujer descubrió junto a su equipo un método revolucionario de replicación del ADN que permite, entre otras cosas, realizar las pruebas policiales de ADN, la producción sintética de virus patógenos o la elaboración de plantas transgénicas.

La patente norteamericana, japonesa y europea está en manos del CSIC. Gracias a ella, en 2008 esta institución había ganado más de 3,7 millones de euros lo que la convierte en la patente más productiva de la investigación española.

Pilar Mateo

Ilustración Pilar MateoCon vocación humanitaria, Mateo piensa que la ciencia “debe estar al servicio de la sociedad”, por esto mismo se ha centrado en las enfermedades que se propagan por la pobreza. Entre sus patentes se encuentra la Tecnología Inesfly: una pintura que lleva insecticida de liberación lenta inofensiva para las personas y los animales, pero no para los vectores de enfermedades (chinches y mosquitos). Esta tecnología es eficaz en la lucha contra enfermedades endémicas como el chagas, la malaria, el dengue o la leishmaniosis.

Teresa Gonzalo

Ilustración Teresa GonzaloBiomédica especializada en la lucha contra el cáncer y el sida. Ha inventado un gel de uso tópico para prevenir nuevos contagios de VIH dado que en muchos países las mujeres no pueden negociar el uso del preservativo con sus parejas sexuales. Esta crema contiene pequeñas moléculas, llamadas dendrímeros, de un microbicida vaginal. Con este proyecto Gonzalo trata de combatir el sida.

Ha fundado su propia empresa, Ambiox Biotech, para comercializar este gel, que es más económico que otros productos de prevención ya que los costes de fabricación son menores por no incluir moléculas biológicas.

Fuente y más información:
Diario 20minutos

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