La última comida de Ötzi, el Hombre de los Hielos, fue muy grasa

Ötzi, el Hombre de los Hielos

Reconstrucción naturalista de Ötzi, diseñada por artistas basándose en la anatomía médica y conservada en el Museo Arqueológico del Tirol del Sur, en Bolzano (Italia). THILO PARG / WIKIMEDIA COMMONS

La momia de Ötzi, el Hombre de los Hielos, de más de 5.300 años de antigüedad, ha sido objeto de todo tipo de estudios y el último se ha centrado en su estómago, para determinar que su última comida revela una dieta muy alta en grasas, complementada con carne de animales como la cabra y cereales. Ötzi, que fue descubierto en los Alpes italianos en 1991 por unos turistas alemanes, es la momia natural más antigua preservada en hielo de la que se tiene conocimiento.

Los investigadores realizaron, en un estudio publicado este jueves en Current Biology, el primer análisis en profundidad del contenido del estómago del Hombre de los Hielos, el cual ofrece una “mirada excepcional” de los hábitos alimenticios de nuestros ancestros.

El estudio, algunas de cuyas conclusiones fueron adelantadas ya en enero de 2017, proporciona importantes conocimientos sobre los hábitos alimenticios de los europeos hace 5.000 años, en la Edad de Cobre, así como claves sobre cómo preparaban el alimento.

Los expertos han logrado reconstruir la última comida del Hombre de los Hielos, que tenía un proporción notablemente alta de grasas en su dieta, complementada con carne de animales como el íbice, un tipo de cabra, y ciervo rojo, aswí como con un cereal llamado escanda y trazas de helecho tóxico, señaló Frand Maixner, del Instituto de investigación para el Estudio de Momias del Eurac, en la localidad italiana de Bolzano.

Buscando el estómago

Los expertos no habían podido realizar, hasta ahora, este análisis porque, en un principio, habían sido incapaces de encontrar el estómago del Hombre de los Hielos, ya que durante el proceso natural de momificación se había desplazado hacia arriba.

En 2009 lograron establecer la localización de ese órgano durante un revisión de las tomografías computerizadas que le habían realizado y entonces se lanzó el proyecto para analizar su contenido.

El material del estómago estaba, en comparación con muestras del intestino delgado analizadas con anterioridad, extraordinariamente bien preservado”, señala el informe. Además, contenía grandes cantidades de biomoléculas únicas, por ejemplo lípidos, “que abrió nuevas oportunidades metodológicas para responder a nuestras preguntas sobre la dieta de Ötzi”, explicó Maixner.

Los investigadores combinaron la microscopía clásica con enfoques moleculares modernos para determinar la composición exacta de la dieta del Hombre de los Hielos antes de su muerte. El análisis identificó que la principal fuente de grasa era el tejido adiposo de íbice; de hecho, aproximadamente la mitad del contenido del estómago procedía de grasa adiposa.

Nutrientes contra el frío

Los expertos no esperaban encontrarse con una dieta tan grasa, sin embargo, consideran que “tiene todo el sentido” si se tienen en cuenta el ambiente alpino en que vivió y donde fue encontrado.

Un ambiente tan frío y alto supone un particular desafío para la fisiología humana que requiere de un suministro óptimo de nutrientes para evitar una rápida inanición y la pérdida de energía, explicó Albert Zink, también del Eurac. “El Hombre de los Hielos parecía saber perfectamente ue la grasa representa una excelente fuerte de energía”, indicó.

El análisis indica que la carne de animal salvaje la consumió fresca o, “tal vez” seca, mientras que la presencia de partículas de helecho tóxico “es más difícil de explicar”. Por ello, consideran que tal vez Ötzi sufría de problemas intestinales relacionados con los parásitos que ya se habían encontrado en su intestino, aunque las hojas de helecho también las podría haber usado para envolver alimentos y esporas tóxicas ingeridas involuntariamente. Además, el análisis reveló restos de la comunidad bacteriana intestinal presente en el contenido intestinal de la momia.

Los investigadores se plantean ahora realizar más análisis con el objetivo de reconstruir la antigua microbiota del Ötzi y de otros restos humanos momificados.

Asesinado

Ötzi tenía aproximadamente 46 años y medía 160 centímetros cuando murió de forma violenta: tenía un profundo corte en la mano, fruto de un primer ataque, y después una herida de flecha, cuya punta fue encontrada bajo la axila derecha.

Cuando fue encontrado, el Hombre de Hielos vestía unas calzas de piel de cabra y sombrero y junto a él había un hacha de cobre y un carcaj llenó de flechas. La momia fue descubierta en los Alpes de Ötztal, cerca de Hauslabjoch, en la frontera de Austria e Italia, a una altitud de 3.200 metros. Su apodo proviene de Ötztal (Valle de Ötz), el tramo de los Alpes italianos en el que fue descubierto.

Se trata de la momia humana natural más antigua de Europa, y ha ofrecido una visión sin precedentes de los europeos del Calcolítico (Edad de Cobre). Su cuerpo y pertenencias están expuestos en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur de Bolzano, Italia.

Fuente y más información:
Diario 20minutos

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