Si te compras un Halcón Milenario y resulta que eso de saltar al hiperespacio al método de Alcubierre no funciona, no despereres. Al menos todavía te quedarían, dos maneras más de generarla.

Un agujero de gusano

Una es MUY FÁCIL. Vas a tu mecánico y le dices que necesitas generar un agujero de gusano. Seguramente tu mecánico hiperespacial sepa que esto es una conexión teórica entre dos puntos que para algunos científicos podría darse a través de un agujero negro. Por cierto nos libraríamos con ello del problema de poder chocar con obstáculos imprevistos, esos dichosos asteroides que se estrellan como mosquitos contra tu cristal, y tu nave.

Bueno, también puede que tu mecánico no tenga ni pajolera idea de lo que le estas contando. Space.com sugiere la lectura de un libro que podrías regalarle, una arruga del tiempo, de Madeleine L’Engle (1962). O más rápido aún, comprarle entradas para la película que Disney hará en 2018 basándose en el libro.

Si tienes prisa y quieres explicarle el concepto rápidamente, puedes preguntarle cuál es la distancia más corta entre dos puntos. Coge un folio para esto. Seguramente te diga que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta y dibuje una línea para demostrártelo. Ahí tendrás que explicarle (doblando la hoja) que no, que la distancia más corta entre dos puntos es CERO. Si consigues doblar el espacio tiempo puedes acortar el camino, al igual que reduces la distancia mínima entre dos puntos doblando la hoja de papel.

Esto más o menos es lo que aprende Meg en el libro de 1962 que menciona Space.com (con el ejemplo de una tortuga) y, dicho sea de paso, una cuestión que yo mismo formulo a mis alumnos de instituto para estimular su pensamiento lateral.

Un agujero de gusano conseguiría plegar en mayor o menor medida el espacio tiempo reduciendo el camino a recorrer, el problema es que si este se generase cerca de otros objetos estelares quizás destrozaría a los planetas cercanos, además que la energía requerida es igualmente increíble.

Otra posibilidad, el EmDrive

EmDrive es otro concepto que los investigadores de la NASA habrían llegado a probar. Básicamente se harían rebotar las microondas en una cámara y de este modo, al parecer, se crearía un empuje.

¿Problema? Algunos investigadores dicen que viola las leyes de la física a pesar que hay publicaciones científicas al respecto y para la propia NASA, en comunicaciones oficiales, el motor Warp permanece como un sueño y el EmDrive no es una alternativa real para hacer ese sueño realidad.

Es un concepto que sigue en investigación al fin y al cabo.

Conclusión

¿El hiperespacio es posible? Probablemente sí, el problema es que aún no tenemos la tecnología adecuada para llegar a él. Como vemos a varios problemas que hay que subsanar antes. Algo similar pasó en los primeros pasos de la aviación, del tren o los coches.

En todo caso, sea o no sea posible en la vida real, es divertido especular y jugar con las posibilidades que nos ofrece la ciencia ficción. Variantes de esta velocidad la encontramos en Star Wars, Star Trek, de alguna manera en la maquina del tiempo y espacio del Doctor Who, y como, en Futurama.

Esperamos que hayáis disfrutado de este artículo 🙂

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