Stephen Hawking

El científico británico Stephen Hawking durante la presentación para la exploración de las estrellas junto con el multimillonario ruso Yuri Milner (no en la imagen) en un acto celebrado en Nueva York, (EE UU). EFE

Stephen Hawking ha fallecido este miércoles 14 de marzo, día en que Albert Einstein cumpliría 139 años. Además, ambos fallecieron a los 76 años, pero no es lo único que tienen en común. Hawking culminó la única teoría de Einstein que quedaba por comprobar: la existencia de las ondas gravitacionales, predicha por el físico alemán en 1916, justo un siglo antes de que el Observatorio Avanzado de Interferometría de Ondas Gravitacionales (LIGO) las detectara por primera vez.

Hawking aseguró que “ofrecen una nueva forma de mirar el universo” y que “podemos esperar ver los vestigios del universo primordial durante el Big Bang”.

Einstein predijo la existencia de las ondas gravitacionales como consecuencia de la teoría general de la relatividad, según la que cualquier cambio en el espacio gravitatorio se propaga por el universo a la velocidad de la luz, formando dichas ondas.

Hawking, por su parte, desmintió su anterior teoría sobre los agujeros negros afirmando que ningún agujero es del todo negro porque de esa manera, “el universo incipiente no podría haberse expandido de forma perfecta”. En su nueva teoría  explicaba que los agujeros negros no destruyen para siempre todo aquello con lo que se cruzan, sino que la información queda atrapada temporalmente detrás del llamado horizonte de sucesos, del que pueden emerger en forma de radiación. 

¿Qué son exactamente las ondas gravitacionales?

Son pequeñas deformaciones en el tejido del espacio-tiempo, producidas por fenómenos de gran magnitud, en los que intervienen masas y velocidades muy grandes, como choques de agujeros negros, rotación a gran velocidad de una estrella de neutrones con deformaciones en la superficie, choques de dos de éstas, formación de supernovas,etc.

Las deformaciones no permanecen estáticas sino que se propagan por el espacio a la velocidad de la luz, modificando las distancias y dimensiones de los objetos pero de forma imperceptible. Las mayores ondas gravitacionales se produjeron hace 13.800 millones de años cuando se produjo el Big Bang.

Universidad

¿Cómo se detectan?

Se necesitan dispositivos muy grandes y delicados, ya que incluso los fenómenos de mayor envergadura producen desplazamientos microscópicos. Las herramientas más eficaces son los interferómetros Advanced LIGO en EEUU y VIRGO en Italia. Se trata de un sistema de túneles kilométricos en forma de “L” por los que pasan láseres que rebotan en espejos e interfieren al cruzarse. Cuando pasa la onda gravitatoria, se detecta una perturbación en la interferencia por la deformación del espacio entre los espejos.

El hallazgo en 2016 provenía del choque entre 2 agueros negros, uno con una magnitud 29 veces mayor que el sol y otro 36 veces, producido hace 1.300 millones de años.


Otras similitudes y curiosidades

A pesar de ser de las personas más inteligentes de la historia, ninguno de los dos sacó notas brillantes siempre. Stephen Hawking sacaba malas notas de niño y logró entrar en la Universidad de Oxford gracias al examen de física, ya que en los demás no fue un alumno destacado. Lo mismo le pasó a Einstein, que fue admitido en la de Zúrich  gracias a las pruebas de ciencias, ya que el resto de materias las suspendía. Además, tuvo que examinarse 2 veces.

Fuente y más información:
Diario 20minutos

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