Tranquilidad en la factura

Tranquilidad en la factura energética.  ARCHIVO

Mes a mes, la factura energética suele suponer un gasto considerable en los hogares. No es extraño que el consumidor se pregunte de dónde viene la cifra y qué puede hacer para reducirla.

Aunque hay diversos factores que son independientes y supondrán un porcentaje del recibo –costes de peajes, fijos o tributarios–, otra parte depende directamente de las acciones en el hogar. Por ello, siempre es útil conocer qué pasos se deben seguir para que las subidas afecten lo mínimo posible a la economía familiar.

1. Opta por bombillas de bajo consumo. Es una de las medidas más conocidas, pero muchos no saben que el paso de bombillas normales a bajo consumo o incluso LED puede ayudar a ahorrar hasta un 80% de energía. Tampoco está de más apagar la luz cuando su uso no sea estrictamente necesario y limpiar de vez en cuando las bombillas, ya que el polvo puede impedir el paso correcto de la luz.

2. Evita el stand-by. Existen aparatos eléctricos que gastan energía incluso estando apagados debido al modo stand-by. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el 10,7% del consumo eléctrico corresponde a los electrodomésticos o aparatos electrónicos en reposo, porcentaje que puede reducirse, por ejemplo, instalando un ladrón para apagar la televisión, las consolas o el router durante la noche.

3. Haz un buen uso de las persianas. Elementos presentes en todas las casas pueden suponer un punto clave si se utilizan de manera adecuada. El ejemplo de las persianas es significativo: subirlas durante el día permite aprovechar las horas de sol, y cerrarlas en las horas más frías evitará que el calor se escape. Por otro lado, siempre es buena idea instalar espejos y optar por colores claros en las estancias donde más tiempo se pase, para conseguir que la luz se multiplique sin gastar un solo euro. Si hace frío, conviene evitar abrir las ventanas más de la cuenta: diez minutos son suficientes para ventilar cualquier estancia.

4. Modera la temperatura. Los grados de una estancia influyen directamente en el gasto en muchos sentidos. Es importante controlar, por ejemplo, la calefacción, que ha de oscilar entre los 19 y los 21 durante el día y entre los 15 y 17 por la noche. La cifra óptima del aire acondicionado, por otro lado, se sitúa entre los 24 y los 16 grados.

Estas máximas se pueden aplicar también en el caso de la lavadora, cuyo ahorro se basa en calentar el agua por debajo de los 30 grados; y de la caldera, que consumirá menos si no se superan los 40.

5. Trucos en la cocina. Entre fogones también es posible ahorrar energía. Hacerse con una buena olla a presión ayuda a reducir hasta un 80% de gasto a la hora de cocinar. Es más eficiente, además, elegir equipamiento con un diámetro superior al del fuego y taparla durante la cocción.

Además, es recomendable que el horno permanezca cerrado durante su funcionamiento: cada vez que se abre, se pierde un 25% del calor interior, por lo que gasta energía en volver a la temperatura programada. Si se puede optar entre horno y microondas, es útil saber que el segundo reduce el uso de energía un 70%.

Tanto hornos como fogones pueden apagarse unos minutos antes de acabar de cocinar, de forma que se aproveche el calor residual sin gastar minutos de energía.

6. Compra inteligente. Si ha llegado el momento de cambiar un electrodoméstico, invertir en un modelo A con pluses supone un ahorro importante que durará unos cuantos años. Incluso si se mantiene el equipamiento antiguo, realizar un mantenimiento periódico y limpiar a menudo evitará que los aparatos hagan un sobreesfuerzo para funcionar.

7. La carga, siempre completa. Es una máxima que se puede aplicar tanto al lavavajillas como a la lavadora. Usar la carga completa asegura un ahorro tanto de agua como de energía bastante más efectivo que cualquier programa, incluyendo el modo eco.

A la hora de colgar la colada, utilizar la luz del sol en el exterior de la casa en lugar de usar secadora es de gran ayuda a la hora de ahorrar. Planchar de una vez una gran cantidad de ropa y utilizar el calor residual cuando el aparato ya está apagado también son gestos útiles. 

Fuente y más información:
Diario 20minutos

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