En los últimos meses ha habido en España numerosos ataques de perros, sobre todo, a sus propios dueños. El último ha sido este miércoles, cuando dos mujeres de 57 y 41 años -madre e hija- han muerto en Colmenar de Oreja (Madrid) al ser atacadas por sus perros de raza dogo de Burdeos. La pregunta que todos nos hacemos es: ¿qué puede llevar a un perro a volverse tan violento contra su propio dueño?

Los expertos en canes aseguran a 20minutos que existen muchos factores que pueden provocar que los perros ataquen y que en ocasiones faltan datos para valorarlo. La criadora de animales, Vanessa Martínez, explica que el problema con estas noticias es que se “dejan muchas cosas en el tintero”. “¿Eran mestizos? ¿Perros sin castrar? ¿Tenían alguna enfermedad? ¿Era un macho o una hembra en celo?”.

“Los dos factores fundamentales son el entorno y el aprendizaje“, dice Martínez. En la misma línea, Juan Luis de Castellví, adiestrador, guía y futuro etólogo, ha detallado que “nunca va a ser un solo factor”. “Ese perro no ha atacado gratuitamente, pero desgraciadamente nos quedamos en el ataque. Nos falta mucha información, así que hay que intentar no demonizar a los perros”.

El dogo de Burdeos, la raza del perro que atacó a las dos mujeres, no aparece en la lista nacional de perros peligrosos ni en la de Madrid. Los especialistas señalan que se trata de un animal fuerte, musculoso, atlético e imponente. No es un can para ser tu primer animal, sirve sobre todo como guardián y hay que conocerlo bien. “Es mejor que tengas algo de experiencia o conocimiento”, según Castellví.

Los factores que pueden llevar al ataque

1. La nula socialización: Los perros necesitan un proceso de socialización, que es fundamental para su estabilidad emocional y equilibrio. “Imagínate que vive en una finca y no ve humanos. Se ha criado aislado”.

2. Enfermedades: Desde un tumor cerebral a una insuficiencia hepática, que pueden afectar al cerebro y eso se puede trasladar a su comportamiento. 

3. La agresión redirigida: “Tú vas con un perro grande y se pone violento con otro perro e intenta atacarlo, lo estás sujetando de la correa y, por las características individuales, se siente frustrado y se vuelve hacia ti para morderte”. Según Castellví, “podría darse, pero hasta el punto de llegar a hacer una agresión tan fuerte, ya suena raro”.

4. El dolor: “En un perro afable, imagínate que se ha pillado la pata con la puerta. Si es un dolor fortísimo y le tocas donde le duele, como no puede hablar y decir que le has hecho daño, te da un mordisco. Pero dudo que continuase mordiendo”.

5. Maltrato: “A lo mejor les están pegando. No se sabe. Si maltratas al perro, se puede defender”.

6. La protección territorial: “Si es un perro que no tiene ninguna educación y está protegiendo su comida, te atacará si metes la mano en su cuenco”.

7. Amenaza. Cuando los perros se sienten amenazados, atacan. Aunque el dueño no sea consciente de lo que ha provocado. Por ello, es “fundamental conocer el lenguaje canino”. El dueño es la parte inteligente, no el perro. “No es él el que te tiene que entender”.

8. Estrés: “Imagínate que hay fuegos artificiales fuera, tú te has acercado para sacarle, está en una fase de miedo y pánico, te ataca”.

9. Falta de adiestramiento: “Probablemente los perros no estén adiestrados adecuadamente. No estaban ni educados ni socializados, porque no es habitual que un perro ataque a su dueño así de repente y, sobre todo, un ataque tan violento”. La educación de base, el adiestramiento, la socialización del perro son muy importantes.

10. Inestabilidad emocional: Los perros tienen sus traumas -que en el caso de los dogos de Burdeos es muy habitual- sus singularidades o sus inseguridades. Y hay que tenerlas en cuenta.

Señales que dan antes de atacar

Los expertos advierten que los perros “no atacan directamente”. Existen una serie de señales que, si se conoce bien al animal, permiten evitar estas situaciones.

Lo primero es notar cualquier comportamiento anómalo en el perro. Ante “algo nuevo que no suele hacer”, si empieza a ocultarse, no obedece como  habitualmente...  hay que acudir al veterinario para ver si hay alguna causa orgánica (enfermedad, sordera, ceguera) y una vez que éste lo descarte, ya corresponde a un “profesional de adiestramiento, un técnico de modificación de conducta o un etólogo detectar el problema y buscar una solución”.

Una de las primeras señales que emiten los perros es bajar la mirada, lamer la nariz o intentar recular en una esquina. Y si ve que no funciona, empieza a erizarse y gruñe. Si no se responde a eso, es cuando ya muerde.

¿Cómo hay que prevenirlo?

Para la criadora Vanessa Martínez es necesario que las personas sepan algo del lenguaje de los perros. “Son unos animales que viven contigo, les tienes que entender. Tener ese espacio de seguridad de que vas a reaccionar si están peleando”. En definitiva, “saber algo del comportamiento canino”.

Hay algo fundamental en la psicología de los perros y es la “jerarquía”. “Tú vas a ser el líder. Él te ve como un perro y se tiene que marcar bien quién manda”. Y cuando se observa un comportamiento agresivo, lo que hay que hacer es “sacarle de ese estado emocional” y nunca provocarlo. “El perro basa su comportamiento en el nuestro, así que no le provoques más. Si te está dando miedo, cierra la puerte y vete de ahí. Date un paseo, cuando ya estés calmado, vuelve”.

Contra el “peluchismo extremo”

“Si el perro te enseña los dientes, te parecerá gracioso y lo subirás a Twitter, pero no lo es”. La criadora llama a luchar con el “peluchismo extremo” que considera perjudicial para el animal. Lo que hay que hacer es saber el lenguaje de los canes y su psicología. “El perro no es un peluche con pilas. Al igual que te lees un libro sobre las instrucciones de la televisión, infórmate de cómo es ese ser vivo que te hace compañía”.

Destaca que la mayoría compran los perros por su aspecto y ese es un gran error. Según ella, hay que conocer el carácter del animal y ver si coincide con “nuestras circunstancias, necesidades y personalidad”. En la misma línea, el etólogo asegura que “no todos los perros valen para todas las personas”. “Hay que buscar uno adecuado para tu estilo de vida. Si eres un atleta, te corresponde uno que pueda correr a tu ritmo, si te gusta estar todo el día en el sofá, no puedes coger uno que necesita correr todo el día”.

Fuente y más información:
Diario 20minutos

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