Mar Muerto

La orilla del Mar Muerto. WILSON44691

La onda de calor desatada por una explosión en el cielo destruyó ciudades y asentamientos agrícolas al norte del Mar Muerto hace unos 3.700 años, según sugieren resultados preliminares. Esto podría ser la explicación el pasaje del libro del Génesis en el que Yahvé hizo caer una tempestad de fuego y azufre sobre Sodoma y Gomorra como castigo por las perversiones de sus habitantes, según explican en IFL Science.

La datación por radiocarbono y los minerales desenterrados que cristalizaron instantáneamente a altas temperaturas indican que una explosión masiva causada por un meteoro que explotó en la atmósfera destruyó instantáneamente la civilización en una llanura circular de 25 kilómetros de ancho llamada Middle Ghor, según dice el arqueólogo Phillip Silvia, citado por Science News.

Sus evidencias acreditan que el evento también empujó una salmuera burbujeante de sales del Mar Muerto sobre tierras de cultivo antes fértiles.

La gente no regresó a la región durante 600 a 700 años, dijo Silvia, de la Trinity Southwest University en Albuquerque. Informó de estos hallazgos en la reunión anual de la American Schools of Oriental Research.

Las excavaciones en cinco grandes sitios de Middle Ghor, en lo que hoy es Jordania, indican que todos fueron ocupados continuamente durante al menos 2.500 años hasta un repentino colapso colectivo hacia el final de la Edad de Bronce. Los estudios de terreno han localizado 120 asentamientos más pequeños en la región que los investigadores sospechan que también estuvieron expuestos a calor y viento extremos que provocan colapsos. Se estima que entre 40.000 y 65.000 personas habitaban Middle Ghor cuando ocurrió la calamidad cósmica, según indica Silvia.

La evidencia más completa de la destrucción causada por una explosión de meteoros de baja altitud proviene de la ciudad de Tall el-Hammam, en la Edad de Bronce, donde un equipo que incluye a Silvia ha estado excavando durante los últimos 13 años. La datación por radiocarbono indica que las paredes de adobe de casi todas las estructuras desaparecieron repentinamente hace unos 3.700 años, dejando solo cimientos de piedra.

Además, las capas externas de muchas piezas de cerámica del mismo período muestran signos de haberse fundido en vidrio. Silvia dijo que los cristales de circón en esas capas vítreas se formaron en un segundo a temperaturas extremadamente altas, tal vez tanto como la superficie del sol.

Los vientos de gran fuerza creaban pequeños granos minerales esféricos que aparentemente llovían en Tall el-Hammam. El equipo de investigación ha identificado estos fragmentos minúsculos de roca en fragmentos de cerámica en el sitio.

Fuente y más información:
Diario 20minutos

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