Las gemínidas, probablemente la mejor lluvia de meteoros del año si no fuera porque tiene lugar en diciembre y suele verse empañada por el mal tiempo, tendrá su máximo apogeo esta semana, durante la madrugada del jueves al viernes.

Este fenómeno, que recibe el nombre directamente prestado de la constelación de Géminis, es la última “lluvia de estrellas” del año y una de las mayores, visible en ambos hemisferios  y especialmente brillantes y rápidas, caracterizadas además por un particular brillo amarillo.

Las llamadas “lluvias de estrellas” son un fenómeno que se produce por la entrada de pequeños meteoros en la atmósfera terrestre, que debido al rozamiento alcanzan un estado de incandescencia que les da su brillo visible y se desintegran.

Esta clase de espectáculos se producen cuando la Tierra cruza la órbita de un cometa, objetos estelares que van dejando una estela de gas y polvo que al entrar en la atmósfera terrestre se desintegran y brillan.

Restos del asteroide más próximo al Sol

El caso de las gemínidas es “muy especial” porque esta lluvia de meteoros no procede de un cometa sino del asteroide Faetón (por Phaethón, hijo de Helios, el dios Sol), un cometa exhausto sin elementos volátiles que fue descubierto en 1983.

Faetón, que mide 5,10 kilómetros, se acerca al Sol cada 1,4 años, pero es, además, el asteroide que más se acerca al astro de todos los conocidos, incluso más que el planeta Mercurio, una aproximación que hace que algunos de sus residuos se quemen formando la cola de grava que da lugar a esta lluvia de meteoros.

En determinadas épocas del año, como ocurre en agosto con la lluvia de las Perseidas o este mes con las Gemínidas, la frecuencia con la que pueden verse estos objetos entrar en la atmósfera puede superar  los 120 por hora, llenando el cielo nocturno de destellos semejantes a lágrimas, “estrellas fugaces”.

Así, los astrónomos pueden hacer predicciones muy precisas sobre estos fenómenos (mucho más allá de que siempre se produzcan en la misma época del año) acerca del número y frecuencia de objetos que podrán observarse o las horas de mayor y menor actividad e incluso las zonas del firmamento en las que el fenómeno podrá verse con mayor claridad.

Por ello este caso como el caso de las Perseidas se convierten en uno de los espectáculos “más brillantes y regulares del año y merece la pena intentar observarlas”, dice el astrónomo del Observatorio Astronómico Nacional (OAN) Mario Tafalla, que aclara que “si el tiempo acompaña, este año es un buen año para ver la lluvia de meteoros, porque la Luna está en fase creciente, lo que significa que no estará muy brillante”.

Las gemínidas, probablemente la mejor lluvia de meteoros del año si no fuera porque tiene lugar en diciembre y suele verse empañada por el mal tiempo, tendrá su máximo apogeo esta semana, durante la madrugada del jueves al viernes.

Esta clase de espectáculos, popularmente llamados ‘lluvias de estrellas’, se producen cuando la Tierra cruza la órbita de un cometa, objetos estelares que van dejando una estela de gas y polvo que al entrar en la atmósfera terrestre se desintegran y brillan.

El caso de las gemínidas es “muy especial” porque esta lluvia de meteoros no procede de un cometa sino del asteroide Faetón (por Phaethón, hijo de Helios, el dios Sol), un cometa exhausto sin elementos volátiles que fue descubierto en 1983.

Faetón, que mide 5,10 kilómetros, se acerca al Sol cada 1,4 años, pero es, además, el asteroide que más se acerca al astro de todos los conocidos, incluso más que el planeta Mercurio, una aproximación que hace que algunos de sus residuos se quemen formando la cola de grava que da lugar a esta lluvia de meteoros.

Las gemínidas, como las famosas Perseidas del verano, son uno de los espectáculos “más brillantes y regulares del año y merece la pena intentar observarlas”, dice el astrónomo del Observatorio Astronómico Nacional (OAN) Mario Tafalla, que aclara que “si el tiempo acompaña, este año es un buen año para ver la lluvia de meteoros, porque la Luna está en fase creciente, lo que significa que no estará muy brillante”.

Trece días de noches brillantes

Aunque la lluvia de meteoros comenzó el día 4 de diciembre, este fenómeno astronómico registrará su máximo durante la madrugada del jueves 13 al viernes 14 de diciembre, momento en que se podrán ver “uno o dos meteoritos por minuto”, si bien la lluvia será observable hasta el día 17.

Para disfrutarlo sólo hace falta tener buena vista y mirar al cielo pasada la medianoche y en dirección opuesta a la Luna (para evitar que su brillo y mejorar el contraste). La NASA recomienda por su parte alejarse de zonas con luz artificial. Para quien siga estos consejos, la agencia indica que porá contemplar entre 30 o 40 destellos por minuto en condiciones óptimas.

Esta lluvia de estrellas parece surgir de la constelación de Géminis, de la que toma su nombre, pero “lo cierto es que el espectáculo se ve por todo el cielo, no hace falta ni saber dónde está esa constelación”, aclara el astrónomo.

Durante la noche del viernes, desde las 22:30 hora local, esta lluvia de meteoros se podrá ver en directo desde el Observatorio del Teide (Tenerife) a través de sky-live.tv, un canal que también retransmitirá imágenes en directo desde el Observatorio de Altas Energías HESS (Namibia) y desde el municipio de Olivenza (Badajoz).

Las tres retransmisiones forman parte de las Iniciativas contra la Contaminación Lumínica del proyecto europeo STARS4ALL, que tiene el objetivo de defender el derecho a un cielo oscuro y denunciar el tremendo impacto de la contaminación lumínica en todo el mundo.

Este año, además, las Gemínidas coincidirán con otro fenómeno: una pequeña y “fantasmal” luz verde en la constelación de Tauro, provocada por el paso del cometa 46P/Wirtanen.

Fuente y más información:
Diario 20minutos

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