El chorlitejo patinegro, una especie propia de ecosistemas acuáticos incluida en el Libro Rojo de las Aves de España con la categoría de “vulnerable”, ha sido elegida como Ave del Año 2019.

Esta especie se ha impuesto a los otros dos candidatos, el alcaudón real y el aguilucho cenizo, con un 35,5 % de los votos en la campaña anual promovida por SEO BirdLife dedicada a concienciar sobre las aves en peligro y mejorar su conservación.

La ONG puso en marcha esta iniciativa en 1988, otorgandole el título a la ganga ortega, que en los años próximos lo compartió con aves como el quebrantahuesos, el águila imperial o el buitre negro entre otras especies.

La directiva ejecutiva, Asun Ruiz, afirma que entre los objetivos de la elección anual figura “hacer presión política para que se apliquen de manera urgente medidas por la conservación de la naturaleza”, ya que “los problemas de las aves son también problemas de todos nosotros”.

La participación de este año ha sido récord, contando con más de 146.000 votos, los cuales se reparten entre 52.000 para el chorlitejo, 49.000 para el aguilucho y 45.000 para el alcaudón, “lo que ha convertido esta edición en la campaña más reñida“.

El chorlitejo patinegro es un pájaro pequeño, que habita en ecosistemas acuáticos y se alimenta de los insectos que se encuentran en humedales y playas. Esta especie cuenta con aproximadamente 35.000 parejas reproductoras en Europa y Asia, localizándose 5.000 de ellas en el litoral español y áreas húmedas de Andalucía y La Mancha. Según Ruiz “es un ave cosmopolita que puede encontrarse también en América y África”.

Sin embargo, su población se ha visto reducida hasta un 70% en los últimos diez años, siendo incluida, además, en el Listado de Especies Silvestres figurando como “protección especial”.

El turismo y la urbanización masiva de las costas, las gestiones de limpieza de playas, la sobreexplotación de lagunas, las actividades extractivas salineras y la continua afluencia humana en el litoral acompañada en muchos casos de perros y gatos, que molestan o incluso pueden comerse sus crías, son algunas de las amenazas que sufre la especie.

“Su principal problema es, en general, la pérdida de hábitat”, ha detallado Ruiz, asegurando que “este año aumentaremos esfuerzos para hacer ciencia, concienciación y conservación con el fin de que este maravilloso manifestante de lo que está sucediendo en los humedales nos ayude a concienciar” sobre el deterioro medioambiental.

Fuente y más información:
Diario 20minutos

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