Un Roquero rojo en una imagen de Wikipedia.

Un Roquero rojo en una imagen de Wikipedia. PIERRE DALOUS / WIKIPEDIA

Las poblaciones de aves de alta montaña han disminuido un 10 % en la última década en Europa, un descenso que es aún más grave en el Pirineo y en otras montañas españolas, donde el declive llega al 21 %, según alerta un estudio en el que ha participado el Institut Català d’Ornitologia (ICO) y el CREAF-UAB.

Los investigadores del CREAF y del ICO, Sergi Herrando y Lluís Brotons, han advertido de que este descenso en aves de alta montaña es superior a la media observada en otras poblaciones de aves más generalistas o que viven en tierras más bajas.

El estudio, publicado en la revista Global Change Biology, apunta que el cambio climático y los cambios de usos del suelo pueden ser las causas principales del descenso de aves.

Peores tendencias en la Península Ibérica

El estudio ha examinado las poblaciones de 44 especies de aves de montaña en la Península Ibérica, Europa central, Escandinavia y el Reino Unido en el período desde 2002 hasta 2014.

El informe concreta que las tendencias en las poblaciones de aves de montaña son diferentes según la zona geográfica estudiada y que las peores tendencias se observan en Escandinavia y en la Península Ibérica, mientras que en los Alpes y en el Reino Unido se mantienen más estables.

“En promedio, las poblaciones de aves características de la alta montaña han disminuido un 10 %, por el 7 % de descenso de los pájaros más comunes”, ha señalado el investigador del CSIC en el CREAF Lluís Brotons.

En declive 11 de 14 especies analizadas

De las 14 especies de aves de alta montaña analizadas en la Península Ibérica, 11 están en declive y sólo tres de ellas se encuentran en aumento.

Entre las especies que están sufriendo una pérdida más destacada figuran el Bisbita alpino (Anthus spinoletta), el Roquero rojo (Monticola saxatilis) y el Escribano montesino (Emberiza cia).

“En el caso de la Península Ibérica parece que el abandono de los pastos de alta montaña, que han favorecido la proliferación de bosque y la pérdida de espacio abiertos, han tenido un papel muy importante en este descenso, aunque aún estamos analizando datos e intentando resolver incógnitas para entender por qué estamos perdiendo biodiversidad en la alta montaña”, ha comentado Herrando.

Fuente y más información:
Diario 20minutos

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