La proporción de investigadoras se estanca en España en el 39%

Una mujer, en un laboratorio científico. GTRES

Las mujeres representan el 39% del personal investigador que hay en España, un porcentaje que lleva estancado una década. Aunque desde 2014 la proporción ha mejorado levemente en las administraciones públicas, pasando del 46 al 48%, y en las universidades, del 42 al 43%, en las empresas permanece en el 31%.

Estas son algunas de las conclusiones de la quinta edición del informe Científicas en cifras, presentado este lunes por la secretaria de Estado de Universidades e I+D+I, Ángeles Heras, con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. “Estos datos distan de ser los deseables para considerar que se ha logrado la plena igualdad”, ha reconocido Heras. “Pese a ello, me complace presentar este estudio porque disponer de cifras resulta clave para impulsar políticas. Contribuyen a identificar la dimensión del problema y a combatir las resistencias de quienes abogan por la inacción o incluso por el retroceso en las políticas de igualdad”, ha argumentado.

El documento refleja una “clara evidencia de la segregación vertical”, con escasa presencia femenina en los puestos de mayor prestigio y responsabilidad en la toma de decisiones. Así por ejemplo, aunque en 2017 el número de rectoras en las universidades públicas avanzaba al 8%, frente al 2% de 2015, eso solo suponía la presencia de cuatro mujeres en el cargo. En 2018, año que el informe no contempla, la cifra se ha duplicado. Para dar con un equilibrio hay que descender no obstante al nivel de vicerrectorado, decanato o subdirección de centro, es decir, “a trabajos de segunda línea”.

Respecto a los Órganos Públicos de Investigación (OPIs), el ratio de presidentas o directoras generales mejoró del 0 al 12,5%, al ser nombrada al frente del CSIC a Rosa Menéndez. En 2018 a ella se sumaron Raquel Yotti, como directora del Instituto de Salud Carlos III, y Esther Esteban, como directora del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (Inia).

El techo de cristal también se observa en el ámbito de la financiación de la I+D+I. En el caso de las convocatorias de ayudas a proyectos del Plan Estatal, las mujeres están poco representadas en los cargos de presidencia y vicepresidencia de las comisiones técnicas de evaluación, con un 24 y un 22%, respectivamente. La paridad se alcanza en las secretarías.

“Segregación horizontal”

Esta nueva edición de Científicas en cifras constata igualmente la “preocupante” escasez por parte de las jóvenes de una vocación hacia estas materias. “El número de alumnas que eligen carreras de ciencia ha disminuido al 25%. No son atrayentes para ellas”, ha lamentado la secretaria de Estado, quien ha admitido que “hay mucho por hacer”, teniendo en cuenta sobre todo que “los trabajos del futuro, los mejores, van a estar en esas áreas”. “Vamos a necesitar mujeres en ellas”, ha advertido.

El dato resulta especialmente alarmante en las ingenierías y en arquitectura. Mientras, como viene siendo habitual, en ciencias de la salud el porcentaje de alumnas se dispara hasta el 72%.

Para hacer frente a dicha escasez, Heras ve imprescindible hacer llegar a la niñas y jóvenes modelos de mujeres científicas “que son normales”. “Es necesario que las chicas vean que las científicas somos normales, que hacemos un trabajo con mucha imaginación y curiosidad, que es una vocación bellísima”, ha animado. Para ello insta a luchar contra los estereotipos, motivar a los profesores de primaria y secundaria para que animen a sus estudiantes y promover referentes de todas las generaciones.

Espera además que medidas como la reciente creación del Observatorio Mujeres, Ciencia e Innovación permitan ir corrigiendo la brecha de género existente y que eso se vea reflejado en futuros informes. “La ciencia necesita la mirada femenina”, ha concluido.

Fuente y más información:
Diario 20minutos

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