Solsticio de verano

Miles de personas celebran la llegada del verano en Stonehenge, Reino Unido. EFE

Si pensamos en los grandes enigmas que aún perviven en nuestro tiempo, el monumento megalítico de Stonehenge posiblemente ocupe uno de los lugares más fascinantes de nuestra historia. El famoso círculo de piedras, construido en Inglaterra, según las últimas investigaciones, alrededor del año 3.000 a.C., ha estado rodeado durante décadas por numerosas incógnitas, que, hoy en día, aún continúan siendo un completo misterio para aquellos que las estudian.

Esta reliquia de la Edad de Piedra ha resistido al paso del tiempo y año tras año atrae a viajeros e investigadores que buscan visitar la guinda de un amplio menú de hallazgos que salpican la zona, llenándola de misterios no resueltos que han contribuido a convertir el crómlech en Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Estas son algunas de las incógnitas que rodean este misterioso lugar.

¿De dónde proceden las personas enterradas en su interior?

Las coincidencias alrededor de Stonehenge no dejan de sorprender. Las diversas investigaciones, aunque aseguran que el conjunto de piedras no fue colocado en el lugar de manera fortuita, todavía no han alcanzado a vislumbrar los verdaderos motivos. Durante años, el crómlech ha velado los restos de cuerpos humanos quemados, que fueron enterrados en su interior.

Pero eso no es lo más sorprendente. Un estudio realizado por la Universidad de Oxford en colaboración con otros centros británicos y europeos demuestra que al menos 10 de las 25 personas cuyo cráneo fue analizado no vivían en las cercanías antes de su fallecimiento. Los científicos consideran la posibilidad de que los cuerpos pertenezcan a las personas que fallecieron trasladando las piedras y acabaron siendo enterradas en el círculo o que los restos mortales se transportaran ya desde el oeste de Gales.

¿Fue un cementerio real?

Denominado como ‘las pirámides británicas’, el círculo de piedras sirvió como templo, cementerio y calendario astronómico, aunque todavía se desconozca realmente su fin último. El hallazgo de un número estimado entre 150 y 240 hombres, mujeres y niños fueron enterrados en Stonehenge durante un periodo de 600 años abre un debate sobre su origen. Una cifra relativamente baja para un lapso de tiempo tan amplio apunta a que el monumento se utilizó como un cementerio real para una sola familia de la élite.

¿Es un calendario astronómico?

Entre todas las hipótesis publicadas, la concepción de Stonehenge como un calendario astronómico, especialmente construido para predecir los eclipses, explicaría la alineación de las piedras según los movimientos del sol. Año tras año, cerca de 23.000 personas vestidos con tradicionales atuendos, acuden a este emblemático lugar para contemplar la salida del sol en el día y la noche más largas del año y celebrar el solsticio de verano y el solsticio de invierno.

También llamado ‘El Templo del Sol’, el monumento destaca por hacer coincidir los rayos del sol con el eje central de los grandes bloques de piedra distribuidos en cuatro circunferencias concéntricas, constituyendo un semicírculo perfecto. La posibilidad natural de admirar la luz solar en estos dos momentos anuales, provocó que se realizaran una variedad de ceremonias religiosas durante cinco milenios.

¿Fue cuna de misteriosos rituales religiosos?

Científicos de la Universidad de Birmingham resolvieron un misterio milenario afirmando que Stonehenge no se trata de un monumento aislado, como se había pensado hasta el momento. Fueron 17 nuevas estructuras, entre tumbas y edificios, las que se descubrieron alrededor del crómlech, determinando que lo que se creía un solitario grupo de piedras es en realidad el centro de una enorme red de monumentos religiosos utilizados en rituales que involucraban a los muertos. Las investigaciones apuntan a que el lugar fue la cuna de rituales complejos, incluyendo la eliminación de la carne y las extremidades de los cadáveres

¿Era un lugar de peregrinaje?

Otra de las conjeturas más aclamada es la función del monumento como un lugar de peregrinaje al que acudían enfermos desde lugares remotos. Los arqueólogos continúan investigando y esperan encontrar respuestas en la muerte, ya que algunos de los restos humanos hallados en la zona presentan roturas de huesos y otras dolencias.

Además, nuevas técnicas de análisis han confirmado que muchas de estas personas recorrieron grandes distancias para llegar al suroeste de Inglaterra, lo que puede significar que viajaban en busca de una ayuda sobrenatural. Algunas inscripciones neolíticas del entorno de Stonehenge relatan que existía la creencia de que las piedras eran mágicas y que las aguas locales tenían propiedades curativas.

¿Por qué existen otros similares?

A lo largo de la historia, son considerables la aparición de estructuras similares en las cercanías del crómlech, aunque todavía se desconoce su cometido. Un equipo de arqueólogos descubrió en la localidad de Sittingbourne, cuando se realizaban las labores previas para la construcción de un complejo de viviendas, un ‘lugar sagrado’ de 6.000 años de antigüedad que en otra época albergó un monumento megalítico similar al de Stonehenge. Se trata de un lugar sagrado que fue utilizado, según sus primeras teorías, con fines ceremoniales y como monumento funerario, si bien no se han encontrado restos humanos.

Asimismo, se encontró un centenar de monolitos, enterrados junto al popular Stonehenge, que podrían constituir el mayor monumento neolítico construido en el Reino Unido. Aunque los investigadores creen que la formación podría haber sido construida por las mismas personas que levantaron Stonhenge, no consideran que exista un relación directa entre ambos monumentos.

¿Cómo se trasladaron allí las enormes piedras?

Uno de los enigmas más interesantes del monolito es su construcción. El traslado de unas piedras de dimensiones tan grandes al lugar donde están ubicadas suponen uno de los mayores secretos de Stonehenge. Pero ahora, una nueva teoría puede cambiar el panorama. Un arqueólogo llamado Mike Pitts afirma que al menos dos de las principales piedras del crómlech inglés estaban ya allí hace millones de años, mucho antes de la llegada del ser humano. En su estudio se revela que dos piedras, una llamada ‘piedra del talón’ y otra ‘piedra 16’ no han sido talladas o formadas.

Además, son las piedras que marcan el horizonte donde se levanta el sol en el solsticio de verano. Por ello, la hipótesis de Pitts es que los creadores de Stonehenge aprovecharon esta coincidencia natural para construir el resto del crómlech.

¿Quiénes eran los constructores?

El interés por el monumento ha llevado a los arqueólogos a preguntarse quiénes eran las personas que visitaban el lugar y a analizar los restos de cerámica encontrados en los yacimientos del sitio arqueológico para obtener una idea más cercana de los usos gastronómicos de estos constructores. Los residuos de alimentos en los fragmentos de cerámica encontrados en las zonas dedicadas a las viviendas se usaban para cocinar productos animales, sobre todo de cerdo y vaca y también para la preparación de productos lácteos, que eran a su vez el principal residuo encontrado en la cerámica encontrada en las zonas dedicadas al culto.

Eso podría significar que la leche, yogures, quesos y otros preparados lácteos eran alimentos exclusivos y con poco acceso para el pueblo llano, o que los derivados de la leche se utilizaban en rituales de purificación o como ofrenda, representando un mayor grado de organización culinaria de lo que se esperaba para este período de la prehistoria británica.

Fuente y más información:
Diario 20minutos

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